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martes, 9 de febrero de 2016

Salvar a Mozart | Raphaël Jerusalmy



Raphaël Jerusalmy es un escritor nacido en París. Diplomado en la Escuela Normal Superior y de la Sorbona. Al acabar los estudios se trasladó a Israel e hizo carrera dentro de los servicios de inteligencia israelíes. Actualmente, ejerce de librero en Tel-Aviv, en la especialidad de libros antiguos. Es autor de La cofradía de los cazadores de libros (Navona, 2014). Salvar a Mozart ha recibido el premio  Emmanuel-Roblès.



Otto J. Steiner, austriaco, con algún ascendiente judío, está recluido en un sanatorio de Salzburgo, víctima de la tuberculosis, mientras que en el mundo exterior tienen lugar graves acontecimientos políticos. En verano de 1939, poco tiempo después del Anschluss, Steiner, melómano y hombre de gustos refinados, empieza a relatar en un diario su humillante vida de enfermo, solo y en precarias condiciones materiales, a la vez que en sus palabras se va manifestando no sólo un intenso amor por la música, sino un profundo conocimiento de ella. Se acerca el 17 de julio de 1940, día de la inauguración del Festival de Música en el Mozarteum, con la presencia de altas jerarquías nazis. Karl Böhm figura como director de la orquesta y Schneiderhan, como solista. Pero este día también es el de la venganza de Steiner, preparada con minuciosidad, solapada, sutil, contra la brutalidad y la incultura nazis. Una gratificante venganza.


Al ser un libro escrito en forma de diario, el narrador es en primera persona. Todo el libro está narrado por Otto J. Steiner, que es el escritor del diario. Este narrador es muy particular, muy transparente. No se guarda nada en la manga, pero claro, un diario sirve para plasmar lo que quieres, lo primero que se te viene a la cabeza, y siendo tú mismo en todo momento, sin filtros y sin tener que esconderte.

El protagonista nos puede parecer muy volátil, ya que se registran distintos cambios de humor a lo largo del libro, pero eso solo hace que sea más creíble el tópico del diario.

No puedo decir que los personajes estén muy bien construidos, porque no es una novela en sí. Sí es una obra de ficción, pero al estar escrito en forma de diario, los personajes están algo esbozados, como si le contáramos a alguien acerca de alguna persona. No hay descripciones, ni se nos dice cómo piensa tal o tal personaje, Otto simplemente nos los menciona, para decir que le han visitado o que está pensando en ellos. Así, sabemos que hay un Hans, que es amigo suyo y va a verlo de vez en cuando; hay un hijo del portero que le lleva salchichas del mercado, cuando aún quedan, otro enfermo que juega con él al ajedrez… una serie de personas que sabemos qué significan para Otto pero que no llegamos a conocer.

La ambientación está muy lograda, ya que, a pesar de conocer solo el punto de vista del protagonista, nos hacemos una clara idea del sanatorio, y de los lugares que visita Otto las dos veces que sale de allí. He de decir que en este sentido el libro es un poco claustrofóbico. A veces me sentía encerrada en las páginas, y un poco agobiada, como con ganas de querer salir de ahí (sin estar verdaderamente dentro, que tiene guasa); y así es como pienso que debía sentirse Otto.



Como me suele pasar con los libros que tienen un componente de la Segunda Guerra Mundial, este me ha dejado fascinada. Sin embargo, este libro solo esboza la Segunda Guerra Mundial, no profundiza en ella ni en los horrores más crueles. 

La Segunda Guerra Mundial comienza a cobrar protagonismo cuando a Otto le encargan la descripción de unas piezas musicales para un festival que se celebra en Alemania. Ahí convergen dos cuestiones muy importantes en la novela: la importancia de la música para el protagonista (que ya entreveíamos al principio) y el desprecio que le tiene al Tercer Reich. Estos dos puntos se unen en una obsesión, que es la que le da el nombre al libro: salvar a Mozart. El protagonista quiere alejar por todos los medios las obras de Mozart de este festival. Es su forma de “no manchar” la música, de que no sirva con el propósito de hacer disfrutar a los simpatizantes del Tercer Reich. Lo toma como su objetivo final, un cometido que tiene que llevar a cabo antes de morir.

Otra cosa que quería destacar son las cartas que Otto le escribe a su hijo. Me resulta curioso que esto ocurre hacia la mitad de la novela, justo cuando empieza a obsesionarse con el festival, y esto me da qué pensar… ¿no se le estará yendo la cabeza a Otto?

Bueno… tengo que deciros que solo he leído dos “ineludibles” de la editorial Navona, pero me tienen totalmente enamorada. Son lecturas cortas, pero tienen una reflexión muy profunda. No dudo que leeré muchos más, y recomiendo encarecidamente que vosotros las incluyáis en vuestras próximas lecturas.










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jueves, 4 de febrero de 2016

El nadador en el mar secreto | William Kotzwinkle


(Ficha completa pinchando en la portada)


William Kotzwinkle ha recibido dos veces el National Magazine Award For Fiction, ha sido nominado para el Book Critics Circle Award, ha ganado el World Fantasy Award, el Prix Litérarie des Bouquinistes des Quais de Paris, el Peta Award for Children's Fiction, y ha escrito el relato de T. Para el disco de Michael Jackson, que fue galardonado con un Grammy especial para niños.

"William Kotzwinkle es uno de los escritores americanos que ejerce un control total de sus textos, y sus textos parece como si vinieran de algún lugar muy profundo." Kurt Vonnegut.




Vamos a encontrarnos con Laski y Diane, una pareja que va a tener un hijo. Diane se pone de parto, y ambos se dirigen hacia el hospital para conocer a su pequeño. Sin embargo, las cosas no son como ellos se imaginan…

En este relato, aunque corto, vamos a experimentar numerosas emociones. Un relato escrito con una profundidad asombrosa.



Más que novela, yo consideraría este libro como un relato, un cuento (aunque cuento tiene otras connotaciones distintas, llamémoslo mejor relato). Tiene apenas 90 páginas que se leen en un rato, pero su intensidad hace que se te quede en la cabeza mucho más tiempo del que tardas en leértelo.

Aunque el libro tiene poquitas páginas, los dos personajes que protagonizan la historia llegan a calar hondo, y eso que solo se atisban sus personalidades. El autor los perfila de manera que conozcamos solo lo que nos va a servir para comprender ese momento exacto de su vida. Estos dos personajes son Laski y Diane.

Luego hay algun personaje secundario apenas esbozado que aparece para una determinada situación, y así como aparece se marcha, como Ben, las enfermeras o el médico.

Apenas hay margen para la ambientación, porque se trata más bien de transmitirnos sentimientos y emociones, más que de hacer una descripción exhaustiva de paisajes o situaciones.



La verdad es que, para el rato que me duró el libro en las manos (apenas un trayecto en tren), llevo dándole vueltas desde que lo terminé. Creo que va a ser un libro de estos que se quede rondando por mi mente y al que acuda en algunas ocasiones.

He tenido distintas sensaciones mientras lo estaba leyendo, pero más que nada estaba atenta. Atenta a lo que contaba el narrador, atenta a los cambios que se daban en los personajes y a cómo estaban afrontando lo que les pasaba.

Me ha parecido que el autor tiene un estilo genuino, ya que en muy pocas páginas explica tanto que luego tienes que pararte a gestionarlo. Es, sin duda, un relato para reflexionar, para sentir y para aprender.













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martes, 28 de julio de 2015

La mujer de gris



Profesora de literatura catalana en la UB. Anna Maria Villalonga es escritora, investigadora, crítica literaria y de cine. Especialista en novela negra. Escribe regularment en varios medios. Ha publicado relatos en libros colectivos. En 2013 publicó 'Les veus del crim' (conversaciones conb 12 autors de novela negra catalanes) y coordinó la antologia de relatos 'Elles també maten'. En 2014 ha aparecido su primera novel·la publicada: 'La dona de gris'.


La mujer no tenía ningún atractivo especial. Ni guapa ni fea, ni alta ni baja, ni joven ni vieja. Un personaje gris entre la masa gris. Con un pañuelo al cuello.

¿Podemos meternos en el interior de otro ser humano? ¿Podemos saber qué conduce a un hombre a acosar a una mujer que ni siquiera le gusta? Ésta es la historia de una persecución apasionante, llena de giros inesperados, donde nada es lo que parece. Una novela sutil, intensa, de gran profundidad psicológica. Un viaje al interior de unos personajes atrapados sin remedio entre los tentáculos de una realidad a menudo incomprensible.

Todo comenzó como un juego para desafiar a la rutina. No se le ocurrió que, a veces, los juegos se nos escapan de las manos, imposibles de controlar.


La mujer de gris es una novela muy peculiar en cuanto a sus características técnicas. Posee un narrador que no se suele ver, al que llamamos narrador en segunda persona. Este narrador es el que se dirige directamente al lector, nos presenta a los personajes en un segundo plano, como una voz en off (igual me estoy explicando un poco mal, pero espero que entendáis a lo que me quiero referir). Se refiere a los protagonistas como si los estuviera observando el propio narrador, y el nos retransmitiera lo que está viendo.

El plano de los personajes está muy conseguido, aunque para mí ha habido un pequeño fallo: aunque el protagonista se describe con minuciosidad, no tiene nombre, y en esta novela en concreto me hubiera gustado poder referirme al protagonista de una manera concreta. Este protagonista está aburrido, tiene una vida plana, sin ninguna pretensión más allá que la de respirar, dormir y comer. Por este aburrimiento, decide hacer algo que le saque de este estancamiento, y empieza a seguir a una muchacha, descubrir cómo es su vida, y conocerla sin conocerla. Quién le diría que la mujer de gris no tiene una vida tan gris como aparenta... Esta mujer es Gloria, una peluquera aparentemente normal y corriente, sin sobresaltos en su vida. Aparentemente.
Ellos dos son los personajes centrales de la novela, y después tenemos a algunos más secundarios, que aportan a la trama lo justo y necesario para que la historia continúe. De estos personajes, el que más me ha gustado es Celia, una señora que vive sola y se acaba de jubilar, y que es quien "ayuda" sin saberlo al protagonista a descubrir cosas sobre Gloria.

Es una novela bastante cortita, por lo que se lee bastante rápido. Y si a esto sumamos que tiene un ritmo bastante ágil y no le falta acción en ningún momento, ya tenemos el cóctel perfecto para leerte la novela en una tarde :) (Sí, yo he tardado más porque fui así de lista y la empecé justo antes de irme 5 días de vacaciones xD).



El narrador, aunque arriesgado y poco utilizado, creo que ha sido un acierto, porque hace que leas con más interés la novela. Además, te ofrece otro punto de vista al que no está acostumbrado el lector, y esto le da un toque de originalidad a la novela.

La novela no me ha decepcionado, porque la verdad es que está bastante bien, pero quizá tenía las expectativas muy altas y no he conseguido alcanzar esa identificación que he visto en algunos blogs y me han dicho algunas personas a las que les ha gustado muchísimo. Repito: me ha gustado y la he disfrutado, pero esperaba algo más. Tal vez sea que no estoy acostumbrada al tipo de narrador y no he conseguido implicarme todo lo que quería.

Por otro lado, mirando lo que más me interesa de mi campo, me parece una novela muy bien escrita, a la que no le falta ni le sobra (lingüísticamente hablando) ningún parámetro que se requiere en la novela. Los personajes son claros, el argumento está muy bien definido, la trama muy bien llevada y el lenguaje está perfectamente utilizado. En este aspecto la novela me ha encantado, y seguramente la vuelva a leer para disfrutar de algo que ha sido escrito actualmente y tiene todos estos elementos que a mí, como filóloga, me encanta encontrarme :)




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