martes, 6 de octubre de 2015

Harry Potter y el cáliz de fuego




Tras otro abominable verano con los Dursley, Harry se dispone a iniciar el cuarto curso en Hogwarts, la famosa escuela de magia y hechicería. A sus catorce años, a Harry le gustaría ser un joven mago como los demás y dedicarse a aprender nuevos sortilegios, encontrarse con sus amigos Ron y Hermione y asistir con ellos a los Mundiales de quidditch. Sin embargo, al llegar al colegio le espera una gran sorpresa que lo obligará a enfrentarse a los desafíos más temibles de toda su vida. Si logra superarlos, habrá demostrado que ya no es un niño y que está preparado para vivir las nuevas y emocionantes experiencias que el futuro le depara.


Y ya estamos en el cuarto año de Howarts y empiezan a pasar más cosas. La trama empieza a tomar un cariz más oscuro, más siniestro, con más acción y algunos elementos más "terroríficos". Porque a medida que avanza la saga, avanza la edad de los que leímos los libros según iban saliendo, y esperábamos más de ellos. J. K. Rowling lo supo hacer bastante bien para ir adaptando la saga a las necesidades de los ávidos lectores que se estaban adentrando año tras año en este mundo mágico.

Voldemort acecha, Harry lo sabe. Y yo, a medida que seguía avanzando con la lectura iba sintiendo una intriga extraña, como si nunca me hubiera leído Harry Potter. Y es que la verdadera magia de estos libros es que no importa cuántas veces los leas, siempre va a ser como si fuera la primera vez.

Sigo disfrutando como una enana de esta saga, sigo sacándole pegas a la peli (que por cierto, es la que muchos dicen que mejor adaptada está. Mentira. Volved a leer, porque tela marinera XD). Y sigo aventurándome como si fuera una cría de 14 años en esos mundos de Quidditch, magia, Voldemort, animagos, Sirius, Ron, Hermione y Harry. Con mis chicas de la lectura conjunta ^^ y es que son la mejor compañía para leer esta trepidante saga.







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jueves, 1 de octubre de 2015

Wayward Pines. El paraíso | Blake Crouch






El agente federal Ethan Burke se dirige a Wayward Pines en busca de dos de sus colegas desaparecidos, cuando el coche en el que viaja con un compañero se sale de la carretera. Unas horas más tarde Ethan despierta en medio de un pueblo encantador, un pueblo en el que los pájaros cantan y los niños corretean por las calles. No sabe dónde está, ni cómo salir de allí… Sin documentación ni dinero, Burke deberá desvelar los secretos de esta comunidad tan idílica en la que nada es lo que parece… 

Bienvenido a Wayward Pines, un lugar del que no querrás marcharte nunca…



Wayward Pines. El paraíso es una novela narrada en tercera persona, con una focalización especial en el personaje principal: el agente secreto Burke. Hay algunas escenas del libro que están más centradas en otros personajes, como la mujer y el hijo de Burke, o los habitantes de este misterioso pueblo: Wayward Pines.


Los personajes me han dejado bastante que desear, desde el punto de vista de la construcción. El único al que parece que le ha dedicado más tiempo es al protagonista, pero el resto apenas aparecen para desvelar algún secreto (que, paradójicamente nos vuelve más locos aún) y poco más. 

Por el contrario, la ambientación está muy lograda. Conseguimos traspasar las páginas y mezclarnos con la gente de Wayward Pines, seguimos a Burke allá donde va, y visitamos los paisajes que él visita. En este sentido la novela ha conseguido atraparme por completo. En este, y en el ritmo que tiene. Es una novela que se lee en un rato (literal). A pesar de sus casi 400 páginas, el formato y la edición se ha extralimitado. Si tuviera una tipografía estándar, la novela tendría 200 páginas, no muchas más… así que al tener esta pedazo de letra y este formato que me ha parecido un poco extraño tratándose de la editorial de la que se trata, es normal que le eches un par de ratos y te la acabes, además de que engancha, las cosas como son.

Os puedo decir que la historia me tenía atrapada, es magnética. Y la verdad es que a cada capítulo estaba más desconcertada todavía. Ésta es de esas novelas que te mantienen en un constante bucle de “ahora pasa esto”, “no, no ha pasado eso”. Es un no parar de leer porque realmente tiene tantos giros que no sabes a qué atenerte. Y así me pasó a mí… que llegué al final y ¡zas! mazazo emocional y mental y lector y de todo. Una pasada.

Tenía en mente ver la serie después del libro, pero me he enterado de que la han cancelado, así que ni me lo planteo. Sin embargo, el libro ya por sí solo es bastante visual, y te imaginas perfectamente las escenas en tu cabeza. No me extraña que hayan cancelado la serie, por otro lado, porque el libro en sí no da para mucho más… No creo ni que diese para una película de dos horas, como para hacer una serie de 13 capítulos… No sé, no lo veo yo mucho. Sé que va a tener más partes (no sé si será trilogía o saga), pero lo que sí sé es que yo me quedo aquí. Este final es perfecto para mí, me aclara muchas dudas, y los libros que vengan después solo van a ser un “qué pasaría si…”, así que yo me planto. La novela me ha gustado así tal cual es, sin segundas partes ni ver qué pasará.

Le doy un tres porque aunque me ha enganchado y la he disfrutado, la verdad es que hay cosas demasiado surrealistas y para las que tienes que tener la mente muy abierta… y también hay alguna escena que otra que me parece que no ha encajado demasiado bien con el grueso de la novela. Creo que le puede gustar a gente que disfruta las distopías y las novelas de ciencia ficción, más que los thrillers. Así que ya sabéis, si disfrutáis con novelas ambientadas en un posible futuro posapocalíptico, creo que os podría gustar Wayward Pines. El paraíso.






















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martes, 29 de septiembre de 2015

La decisión de Becca (El diván de Becca #3) | Lena Valenti


Becca, una psicóloga mediática que sigue métodos poco ortodoxos, y Axel, su guapísimo pero inescrutable cámara, viven intensa y apasionadamente algo que es cualquier cosa menos una historia de amor convencional.

El diván de Becca ha sido un éxito en televisión. Lo que no va tan bien es la relación de idas y venidas entre Becca y Axel, un cañón, un dios del Olimpo, pero borde y perdonavidas, que la vuelve literalmente loca, sobre todo cuando le deja ver su verdadera cara: un hombre protector, cálido y con un gran corazón. Pero ¿qué le sucedió a Axel en su pasado para comportarse de esa forma tan desagradable con ella? Además de este misterio, se le suma la noticia bomba de Carla y Eli y la propuesta de los productores americanos para comprar los derechos del diván y llevar su caravana por Estados Unidos. Becca afrontará los acontecimientos con optimismo, y lo dará todo por sus pacientes y por Axel, aunque la situación se vuelva insostenible y el peligro que la acecha no solo amenace su vida, sino el futuro de su historia de amor.

Pero la empática Becca también tiene sus problemas... y quizá deba ser ella quién se siente en el diván de una vez por todas y empiece a tratar sus propias fobias para encarar su decisión más importante. La elección definitiva.



Como en la reseña de la segunda parte (El desafío de Becca), esta vez tampoco os voy a hablar de las características de las novelas porque viene siendo igual: la narradora es Becca, personajes solo aparecen dos o tres nuevos con la misma dinámica (son pacientes de Becca, y dos productores nuevos). Así que nada, entramos de lleno en lo que me ha parecido.

Ya he estado diciendo por las redes que para mí la trilogía ha ido decayendo poco a poco. El primer libro me gustó bastante porque no pecaba de ser la típica historia de folleteo que luego se convierte en amor para siempre, pero luego ha habido una serie de elementos que me han hecho cambiar de opinión. Entre el que os comenté en la segunda reseña, y algún que otro hecho surrealista y rayando mucho lo “americano”, para mí ha perdido parte de su potencial.

En sí la historia está bien, es original, las partes del programa me han hecho reír bastante; pero en esta parte hay más drama y tensión por lo del acosador de Becca que otra cosa. Se centra menos en los pacientes y en las historias que éstos nos ofrecen, así que bueno… me quedo con el primer libro.

Como novela chik lit y romántica está muy bien, así que si soléis leer este género, esta trilogía es para vosotros. Si vais buscando algo que vaya más allá de la relación entre los protagonistas, ésta no es la vuestra, seguid buscando ;)
















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viernes, 25 de septiembre de 2015

Encuentro con el escritor Manel Loureiro | Fulgor


El encuentro tuvo lugar el pasado 21 de septiembre en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Callao, en Madrid. Manel Loureiro estaba acompañado por Juan Gómez Jurado (vaya par de grandes de nuestro país) y venían a hablarnos de Fulgor, y de cómo se fraguó esta historia. Sin embargo, empezaron con anécdotas bastante divertidas que parecía que tenían poco que ver con lo que habían venido a hacer, hasta que poco a poco estas anécdotas se encauzaron en lo que era el génesis de Fulgor.

Antes de hablaros de eso, os contaré que Manel Loureiro era un abogado que un buen día (o noche, más bien), empezó a escribir en un blog una historia sobre zombies: Apocalipsis Z. Esta historia lo catapultó a una velocidad increíble, se convirtió en trilogía, y después de esto vino El último pasajero, un thriller con tintes de terror que tuvo muchísimo éxito. Autor internacional casi desde sus inicios, Manel nos vuele a deleitar con otro thriller psicológico, de terror, y con algún elemento paranormal que no es primario en la novela: os hablo, por supuesto, de Fulgor.



¿Cómo se empezó a gestar la idea de Fulgor en la cabeza de Manel? Entre risas, porque estaba claro que juntando a este par íbamos a echarnos unas cuantas, nos contaron que la idea se fraguó en su mente cuando una noche decidieron ir a un pueblo abandonado por una carretera más abandonada todavía, en total oscuridad. Esta misma escena aparece (más o menos) en Fulgor, solo que en vez de ser dos hombre solitarios en la oscuridad, son dos mujeres (¿qué cosas, no? Jajaja).






La novela bebe de algunas fuentes muy reconocidas en el terror y el misterio, tales como Stephen King. También se puede reconocer alguna marca de Michael Ende en lo fantasioso. La mitología también es una influencia que recoge Loureiro para esta novela: Casandra, la protagonista, no se llama así por mero azar, tiene una razón de ser. En la mitología, Casandra fue maldecida: podría ver el futuro de todas las cosas, pero nadie jamás creería nada de lo que predijera. Cuando leáis el libro entenderéis por qué la protagonista recibe este nombre.

¿Cuáles son las expectativas que tiene Manel respecto a Fulgor? Como sus anteriores novelas tuvieron una gran acogida tanto en el ámbito nacional como el internacional, él desea que los lectores conecten también con esta novela, y oye… si puede pegar el salto a la gran pantalla, mejor que mejor.

Algo que a mí me interesaba particularmente es si había habido proceso de documentación en esta historia, ya que aparecen muchos datos que tienen que ver con la Psicología y la Psiquiatría; y sí, efectivamente hubo proceso de documentación, y además “de campo”. Manel se personó en un centro psiquiátrico para informarse bien de todos esos conceptos antes de introducirlos en la novela (yo nunca sería capaz de entrar por mi propio pie en un centro psiquiátrico... así que le admiro).

Esos son los puntos que se trataron en el encuentro, además de, como ya os he dicho antes, reírnos un montón con las ocurrencias de estos dos escritores tan fenomenales.

Muchas gracias a la editorial Planeta por organizar el evento, y a Manel Loureiro y Juan Gómez Jurado por ser personas reales, que quieren compartir con nosotros sus mundos y poder evadirnos con sus novelas.




La reseña de Fulgor la podéis encontrar en mi blog, pinchando aquí. Ya está causando sensación en las redes, y me alegro un montón, porque la novela lo vale.







miércoles, 23 de septiembre de 2015

Fulgor | Manel Loureiro




Manel Loureiro (Pontevedra, 1975) es un escritor y abogado español que además ha trabajado como presentador en la Televisión de Galicia y más tarde como guionista de diversos proyectos. En la actualidad colabora con los periódicos Diario de Pontevedra y ABC. Asimismo, es colaborador habitual de la Cadena SER. 

Su primera novela, Apocalipsis Z: El principio del fin, un thriller de terror, comenzó como un blog en Internet que el autor escribía en sus ratos libres. Debido al gran éxito que alcanzó (tuvo más de un millón y medio de lectores online y se transformó en un fenómeno viral), fue publicado en 2007 y se convirtió automáticamente en un bestseller. 

Sus dos siguientes novelas, Los días oscuros y La ira de los justos, continuación de la primera, se han convertido de manera inmediata en un éxito de ventas no sólo en España, sino en otros muchos países del mundo. Además, Loureiro es uno de los pocos autores españoles contemporáneos que ha conseguido situar sus novelas en la lista de los más vendidos de Estados Unidos. 

Sus libros han sido traducidos a más de diez idiomas y publicados en cerca de una veintena de países.



La vida de Casandra es casi perfecta hasta el día en que sufre un extraño accidente de tráfico que la deja en coma. A las pocas semanas, y tras una recuperación milagrosa, Casandra descubre que todo su mundo ha cambiado por completo: alguien ha empezado a acechar su casa y a su familia y además sufre una secuela inquietante que no puede controlar.

Atrapada en una espiral de violencia y asesinatos a su pesar, perseguida por las autoridades y por algo más que no es capaz de entender, Casandra inicia una huida desesperada que se puede cobrar un precio enorme: su cordura y su alma.

En Fulgor Manel Loureiro plantea un apasionante reto al lector: ¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para salvar a los tuyos? ¿Qué sacrificarías de verdad? ¿Dónde están tus límites?


Una narración en tercera persona es la que nos encontramos en Fulgor. Narración completamente sublime; implicado en la historia, el narrador omnisciente nos narra todo lo que va ocurriendo añadiéndole, además, unos toques de misterio, intriga y desazón que hacen que el lector no pueda parar de leer.

Como personaje principal tenemos a Casandra, una mujer que al principio se nos muestra insegura pero que va evolucionando a medida que avanza la novela, sacando todo su potencial. Es un personaje completamente redondo, construido y perfilado a la perfección. Otro personaje de las mismas características es Logan Dawson.
Una pequeña pega que le pongo en este punto a la novela es que estos dos personajes están tan bien construidos que parece que el resto (Daniel, los Oscuros, Martín...) se quedan un poco atrás, en el sentido de que no se les ha dado tanta importancia. Son más planos que el resto... Bien es cierto que son secundarios, así que es algo normal, ¿no?
Como todo hay que decirlo, no me dejo en el tintero que me ha gustado mucho ver la evolución y los giros que toma la relación entre Casandra y Daniel. Es una parte muy bien llevada en la novela.

El ritmo, como en cualquier buen thriller psicológico que se precie, es trepidante y vertiginoso. En ningún momento parece que se quede "estancado" el desarrollo de la novela, y todas las respuestas van llegando a su debido momento. Cuando pensaba que había algo que le faltaba a la historia, o algún punto que no encajaba, un par de capítulos después lo encontraba bien explicado e hilado. En definitiva, la novela te va poniendo los puntos sobre las íes cuando lo necesita, y eso está muy bien.


Puf... cómo empezar a deciros lo que me ha parecido esta novela. Cada vez que la cogía me leía 100 páginas de una sentada, y me ha costado mucho tener que parar... Es brutal, con unas escenas muy visuales, muy vivas, y no aptas para pusilánimes en algunos momentos. Bien es verdad que no es un libro muy sangriento ni "truculento", como dice el autor, y que es al principio de la novela donde más escenas escabrosas hay. Pero qué queréis que os diga, a mí este tipo de novelas y de escenas me encantan.

El final. El final es lo que más boquiabierta me ha dejado... He sufrido mucho las últimas páginas, porque no sabía qué me podría encontrar al volver la hoja. Iba casi con los ojos cerrados preparándome mentalmente para algo que quizá no era lo que esperaba (y no, nunca era lo que esperaba, era mucho mejor).

No sé qué más contaros... He estado muy enganchada, he tenido dos o tres días de no parar de hablar del libro (creo que le he metido el gusanillo a más de una persona). Y además, cuando iba por la mitad más o menos fui a la presentación y se me hizo la boca agua.

No es una novela para nada previsible, tiene muchos giros, mucha acción, algo de terror y por supuesto, y lo que más me gusta, sangre (muahahhahaa). Me lo paso pipa leyendo cosas de vísceras y muertes y cosas así, qué le vamos a hacer, cada uno tiene sus taras xD.

Del autor ya había leído El último pasajero, que no tiene nada que envidiarle a Fulgor, pero he de deciros que esta novedad me ha gustado y la he disfrutado más, y que sin duda seguiré al autor muy de cerca. Tiene un futuro brillante, y lo que más me gusta en un escritor es que sepa transmitirme a la mente las imágenes que él mismo se ha podido crear en su imaginación, y conmigo lo ha conseguido. En todo momento me he sentido parte de la novela, y eso es algo que valoro más que cualquier otra cosa. 

Sin duda alguna, es un novelón para disfrutar en compañía de una manta, y sin líquidos por medio (por eso de los sobresaltos...).












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