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jueves, 14 de julio de 2016

El nombre propio de la felicidad | María Jeunet


(Ficha completa pinchando en la portada)

SINOPSIS

Mientras Nico, antaño un joven escritor de éxito, trata de arreglar la vida de los que le rodean, la suya va cayendo en un pozo del que cada día le resulta más difícil salir: hace años que no escribe, acaba de mudarse a una polvorienta buhardilla parisina y para conseguir un dinero extra trabaja
en el metro de París.

Sus inesperados nuevos amigos y el dibujo abandonado por una chica misteriosa en los túneles del metro serán los detonantes para que Nico decida, por fin, dejar de preocuparse por el bienestar de los demás y acometa la tarea de su vida: alcanzar su propia felicidad.

El nombre propio de la felicidad es un cuento de hadas contemporáneo con un protagonista honesto, inocente y optimista que adorarás desde la primera página.

RESEÑA

Como muchos de vosotros sabréis, María Jeunet es una escritora que me encantó desde su primer libro: Las hojas de Julia. Lo que más me sorprendió es que consiguiera llegarme con un libro que es todo lo contrario a lo que suele gustarme: instalove, destino, todo de color de rosa y corazoncitos. Pero aún así, me cautivó. Luego llegó La foto de Nora y esa trama policial mezclado con suspense y con amor de este del que se pasa mal ya me enamoró completamente. Pensaba que no podría superarse, que María había encontrado su estilo y luego llega El nombre propio de la felicidad (que llevo esperando dos años, ¿sabéis?, DOS AÑOS), y bueno, no tengo palabras.

Hace un par de semanas que lo he acabado, pero no he podido hacer la reseña por todos los sentimientos que me ha despertado esta novela. Para empezar, os diré que sí, tenemos un narrador en primera persona, pero María se ha atrevido con un personaje masculino: Nico. No podrás no enamorarte de él, avisados estáis. Aunque al principio puede parecer un poquito acosador, pero luego vas avanzando y es enternecedor... el tipo de hombre con el que soñamos cuando somos niñas.

Nico necesita trabajar. Él es escritor, pero lleva años estancado sin escribir nada bueno, así que decide cambiar de aires y encuentra a su musa nada menos que en las redes del metro de París (que como son pequeñitas...). el caso es que el trabajo que ha encontrado es el de supervisar que todo vaya bien en los subterráneos de la ciudad del amor. Y ahí es donde encuentra a Judith (un nombre precioso, por cierto). Judith parece melancólica, y Nico no puede apartar la vista de ella desde el primer momento en que la ve. Luego no dejará de buscarla por las cámaras. Y después, hará todo lo posible por conocerla... hasta que lo consigue.

Para todo esto, cuenta con la inestimable ayuda de Karim y Chloe, especialmente. Los personajes secundarios están perfectísimamente elaborados (una vez más, los personajes son el punto fuerte de María, ya que les dota de una personalidad y les hace jugar un papel imprescindible en la novela). Incluso la trama que rodea a estos personajes secundarios consigue engancharte.

El hecho de que esté ambientada en París tiene un punto a favor para que yo acabe enamorada de esta novela, porque París es un escenario que me vuelve loca, y además, muchos de los sitios los he reconocido, y eso ha hecho que me lo imaginase a la perfección, y que hiciera más creíble esta historia que se ha colado en mi corazón.

No sabéis las ganas que tenía de leer este libro, y me ha encantado. De verdad que no he conocido a una autora más valiente que María Jeunet. Se atreve con todo. El primero podía ser solo amor, pero lejos de encasillarse ahí, en el segundo metió suspense y en este tercero, además de cambiar de género narrador (que para algunos autores es un fiasco, pero ella lo borda), juega con el drama, con el pesimismo, con el desconsuelo, para poco a poco ir levantando a estos personajes, dejándonos con un mensaje de esperanza y una sonrisa de oreja a oreja.

Animaos con esta autora, porque no defrauda en absoluto.


Gracias a la autora y a la editorial por el ejemplar para su lectura, y por los ejemplares para el sorteo y posterior lectura conjunta :)


lunes, 6 de abril de 2015

La foto de Nora

LA FOTO DE NORA



Nora Olsen tiene la vida por delante, estudia en la Universidad de Nueva York, es una chica alegre, inquieta y curiosa. Nora tiene un amigo, Patrick, y cuando este decide encontrar a su familia biológica y saber qué pasó en realidad no duda ni un segundo en ayudarle. Todo cambiará para Nora cuando encuentran al hermano mayor de su amigo, un tipo oscuro, metido en problemas y rodeado de delincuentes, que sin embargo le enciende el corazón.

A pesar de los inconvenientes Nora inicia con él una extraña relación. Años después su unión tendrá consecuencias que ni ellos mismos imaginan y que tienen que ver con obras de arte, el FBI, un revolver, una foto...

Y es que en el juego de la vida es el destino quien encaja las piezas a su antojo, porque al final hay cosas que no se pueden evitar. ¿O tal vez sí?


La foto de Nora tiene dos narradores, la primera parte está narrada en primera persona, por Nora, nuestra protagonsita; y la segunda y tercera parte están narradas en tercera persona. La mezcla me ha gustado bastante, porque por un lado hemos conocido muy bien a Nora, y por otro hemos llegado a profundizar también en el resto de personajes, además de vivir la trama desde una perspectiva más abierta.

Uno de los personajes principales ya está dicho: Nora Olsen. ¿Os suena el apellido? Efectivamente: Nora es la hermana de Julia, de la anterior novela de María Jeunet, Las hojas de Julia. Otro de los personajes principales es John, el chico que le roba el corazón a Nora con tan solo una mirada. Y para acabar, nuestro tercer protagonista es el teniente Newman, que aparece en las dos últimas partes y será el compañero de Nora en una importante misión.
Como personajes secundarios tenemos a Julia, la hermana de Nora; a Lemony, profesor que encauza la vida de Nora después de un mazazo emocional, y Kavinsky, un profesor de la Universidad de Colorado que es donde Nora pasa su época de estudiante profundizando en Psicología criminalista. 
El perfil de los personajes en La foto de Nora está mejor elaborado. Todos (los principales) sufren una gran evolución psicológica, sobre todo Nora.

La novela está ambientada en Nueva York en su gran mayoría, aunque también hay algún momento (muy importante) que sucede en Boston. No se dan muchos detalles de los lugares porque no es lo más importante; sin embargo, sí da detalles de las casas de los protagonistas, y es algo que me ha llamado mucho la atención.

En esta ocasión, el libro está estructurado en tres partes, y me ha gustado especialmente el nombre de algunos capítulos (creo que esto es cosa de la nueva edición de Suma, pero no podría asegurarlo... lo miraré en los libros que compré en Amazon :P).


Como casi todo el mundo dice, y yo coincido, en esta novela se observa una gran evolución en el estilo de la autora. Es más limpio y el tema esta mejor tratado.

Por otro lado, me gustaría comentaros que Nora me gusta mucho como personaje. Está centrada, tiene metas en la vida  y es fuerte e independiente. Sin embargo, cuando está enamorada y le sale la venta "tontona" es un poco (demasiado) infantil. Vive como en su propio mundo, y eso no me convence demasiado. De hecho, la única pega que puedo ponerle al libro es la del "amor a primera vista". Aunque en las novelas románticas me gusta que el amor sea fuerte e impactante, las relaciones se tienen que madurar un poco, ir las cosas más lentas, "currárselo" un poquito más ambas partes.

Por todo lo demás, es una novela que me gusta mucho, y el toque de suspense es el que le da esa calidad a la novela, la razón por la que yo la considero una gran novela. Se lee en poco tiempo porque consigue atraparte hasta el final.

Otro punto muy a favor del libro son los giros argumentales, las sorpresas y los momentos de shock en los que te quedas sin respiración una fracción de segundo. Son geniales y desde luego María, la escritora, sabe qué elemento resaltar para que no podamos despegarnos de las páginas.

Novela de 10.




Paperblog

viernes, 3 de abril de 2015

Las hojas de Julia

LAS HOJAS DE JULIA



María Jeunet es el seudónimo tras el que se esconde una pequeña empresaria-escritora salmantina nacida en 1983. Cursó estudios en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad de Salamanca y en esa misma ciudad fundó su empresa. Se define como «mitad trabajadora en su negocio, mitad imaginadora de historias». Las hojas de Julia es su primera novela. Autopublicada en Amazon fue muy bien acogida en redes sociales y se situó desde su publicación en las listas de más vendidos de ficción romántica. Al éxito de su primera novela se suma el de La foto de Nora, su segundo trabajo literario, que completa el éxito de la primera y que se ha situado asimismo en los primeros puestos de las listas de los ebooks más vendidos.




¿Qué nos empuja a tomar una decisión? ¿La cabeza o el corazón?
¿Puedes decidir de quién enamorarte o simplemente te puedes dejar llevar hacia lo inevitable?
¿Puede que tu destino esté ya escrito?

Julia Olsen es una chica de éxito a punto de cumplir los treinta. Se encuentra en su mejor momento, adora a su familia, tiene el trabajo de sus sueños, un precioso piso en el mejor barrio de Washington, buenas amigas... Sin embargo tras la aparente vida perfecta que Julia muestra a los demás, se esconden, en un rincón de su corazón, miedos, esperanzas y un sueño romántico que alguien alimentó con fantasías cuando todavía era una niña. Ni las responsabilidades ni el paso del tiempo le harán olvidar lo que una anciana le dijo una noche de feria cuando tenía trece años: «... Nada más veros sabréis que debéis estar juntos. Haz caso a tu corazón, Julia, él te guiará hacia ese hombre que te cambiará la vida y te completará. Solo sé que tiene una marca en la cara, algo que lo hace único».

En los últimos meses esas palabras resuenan con fuerza en la mente de Julia, le gritan tan alto y con tal convicción que no podrá evitar creer en ellas. Pero cuando su nuevo compañero de trabajo, Will McAvoy, se instale en la oficina, todo su mundo se pondrá patas arriba: porque Will, salvo unos rasgos irresistibles, no tiene ninguna marca en su cara. ¿Caerá Julia en sus brazos? O por el contrario, ¿buscará a ese hombre especial que lleva escondido en su corazón desde que era una niña?


La novela está íntegramente narrada en primera persona por Julia Olsen, nuestra protagonista.

Además de Julia, que es una chica independiente, supersticiosa (al menos en un aspecto muy importante de su vida), y un poco indecisa; tenemos a Will, un chico que llega nuevo a su trabajo y por el que se siente atraída casi desde el principio. Se nota que están hechos el uno para el otro, todo lo indica así, y la única que no lo ve es Julia, por eso a veces te puede llegar a sacar un poco de quicio su comportamiento.
Como personajes secundarios tenemos a Nora, la hermana de Julia, que aunque hace apariciones muy de vez en cuando, dice cosas muy inteligentes; James, un viejo amigo de Julia que por unos días es algo más que eso, y Ernest. ¿Por qué pongo a Ernest, que no es relevante para el desarrollo, la trama, ni nada por el estilo? Pues simplemente porque me ha caído bastante bien. Coincido con muchos de vosotros en que aparece de la nada y de repente súper amigos (después de un par de cagadas de Julia), pero el personaje cae bien... no es el típico ricachón que se cree con todos los derechos del mundo solo por serlo.
He de decir de los personajes que me han parecido muy creíbles, son tan reales como la vida misma: hablan, comen, enferman, se divierten, salen, se emocionan... es como si te los pudieras encontrar de un momento a otro.

En la novela hay diferentes escenarios: Washington, París, Italia y Salamanca entre ellos; pero sin duda, los más emblemáticos son París y Salamanca (ambas ciudades me encantan, y he podido estar en primera persona en esos lugares mágicos que María refleja en las páginas de su opera prima. 

En Las hojas de Julia se estila tanto la técnica del diálogo como la narración descriptiva. Los diálogos son muy naturales y hacen que te metas de lleno en la historia. No sé si los diálogos hacen a los personajes, o son los personajes quienes hacen los diálogos; el caso es que la mezcla de ambos elementos le dan realismo a la novela. Son situaciones y conversaciones que te podrías encontrar en la vida real. En cuanto a la descripción, María es muy detallista en cuanto a las particularidades de algunos elementos (por ejemplo, la novela está ambientada en América, y para referirse al fútbol, lo adjetiva con "europeo". Este tipo de detalles demuestran que la escritora es muy cuidadosa y se cierne bien al argumento que ha formado). Sin embargo, no es cargante con la descripción: solamente describe lo que tiene que describir, y detalla únicamente lo necesario. Ni sobra ni falta.


Poco os puedo decir en este apartado que no me hayáis leído/escuchado decir de la novela. Ya la leí y reseñé en su día, cuando aún era autopublicada en Amazon, y no ha cambiado mucho mi opinión.

Primero, voy a deciros lo que no me ha gustao de Las hojas de Julia: el elemento mágico. Me refiero a la pitonisa y a la profecía, claro, pero también al hecho de que Julia se lo crea hasta tal punto de basar su vida en esa profecía... eso es lo único que no me ha gustado. Otra sensación negativa que puede transmitir el libro es la vacilación de la propia autora. Me refiero a que, al ser la primera obra, hay ciertas cosas que se notan sin experiencia (lógico, claro, es su primera novela, ejejej): alguna expresión repetida o que  veces un personaje "absorbe" la psicología de otro  (en una de las primeras conversaciones que Julia mantiene con Cindy se puede observar esto que os digo).

Vamos ahora a los elementos que sí han conseguido conquistarme: la personalidad de Will es arrolladora, y desde el primer momento intuyes que conseguirá lo que quiere. Además es romántico, paciente y sensible. Vamos, lo que toda mujer ñoña necesita de vez en cuando jajaja.

Me he fijado también en esta relectura, y ahora que conozco un poco más a María, que plasma algunas cosas de ella misma en Julia. Cuando se lo comenté, me dijo que no es que base su personaje en ella, sino que cuando buscó referencias o consejos para escribir, uno de los más recurrentes era que escribiera sobre lo que conocía. Por eso, la familia, la Biología (ella estudió esta rama en la Universidad), y el viaje que ella misma hizo a París (y en el que surgió toda la historia de Julia),  están presentes en la obra. Os pongo algún fragmento que me ha hecho darme cuenta de este fenómeno:

"Mi padre era muy bueno conmigo, siempre me escuchaba, le encantaba oír mis historias. Aún hoy es así"


"París era increíble, nunca había estado en una ciudad tan impresionante como esa. Mirara donde mirara siempre encontraba belleza. Podía perderme por cualquier barrio, no importaba cual fuera, siempre hallaba un café exquisito y acogedor en donde alguien me ayudara a orientarme para volver a casa"


"Ella estudiaba Biología, era una entusiasta de su carrera. Cada día me decía lo feliz que se sentía por aprender cómo funciona la vida"

(Estos fragmentos pertenecen todos al primer capítulo de la novela) 

No puedo decir más. Solo que revivir la historia de Julia y Will me ha hecho rememorar momentos muy bonitos (sobre todo por los escenarios), y que os lo recomiendo al 100% si buscáis una historia que os deje una sonrisa de oreja a oreja.




Paperblog

martes, 17 de febrero de 2015

Encuentro blogger con María Jeunet

El pasado viernes (un día antes de San Valentín, una fecha muy acertada para este encuentro en concreto) tuve la oportunidad de ir a la presentación de las dos novelas de María Jeunet, publicadas ambas en Suma.





Lo primero, he de deciros que la sede nueva de Penguin Random House es impresionante, inmaculada, ordenada... no sé, parecía como unas oficinas del tipo laboratorio de Umbrella (si habéis visto Resident Evil, sabéis a lo que me refiero).




La verdad es que me apetecía un montón estar en esta presentación, porque a María se la veía tan feliz que ya solo por eso mereció la pena estar.


Nos estuvo contando cosas muy interesantes de sus novelas. Había gente que identificaba a la protagonista de Las hojas de Julia con la misma autora, y ella dijo que, aunque fuera muy optimista y risueña, veía más cosas de ella en Nora que en Julia, porque es más organizada y seria. También dijo una cosa que sorprendió bastante: ella no cree en el destino. ¿Quién lo diría, verdad? Digo que sorprendió porque ambas novelas parecen estar regidas por este elemento, el amor predestinado, la profecía en Las hojas de Julia... da la sensación de que María también creería en él, ya que hasta a ella misma le ha pasado lo mismo que a sus protagonistas (se casó con su único amor, y llevan 13 años juntos).
En sus personajes no incluye aspectos ni personalidades de gente que conoce. Claro está, algo tiene que haber: cosas genéricas, algún tinte del carácter de alguien... pero nada concreto y específico que ella diga "Esto le ha pasado a tal o a Pascual". Esto hace que sus novelas sean más originales aún, ya que todo sale de su propia imaginación.

Me gustó especialmente el motivo por el que empezó a escribir, y particularmente me gustó el motivo que le llevó a escribir historias de amor (con tintes mágicos, o tintes policíacos, pero amor al fin  y al cabo). Resulta que a ella le vino una idea a la cabeza mientras estaba de vacaciones, y cuando se lo contó a su marido enseguida se puso a investigar y tomar notas para poder desarrollar esta idea lo antes posible. ¿El motivo de que sean novelas románticas? Es curioso, pues ella no se declara una fan de este tipo de novelas, al contrario... lee mucha novela negra, o más filosófica, realista o histórica, que novela romántica. Ella leyó una novela de Marc Levy (Ojalá fuera cierto), y disfrutó con ella, así que pensó que ella también podría crear una novela romántica con la que hacer disfrutar a la gente (y así ha sido, ya que Las hojas de Julia alcanzó el número 1 en el Top de Novelas Románticas en  Amazon en un mes, aproximadamente).

Y, para finalizar, os voy a dar envidia... Nos encontramos con una merendola por parte de Suma (unos croissanes riquísimos) y con una caja de bombones (mis favoritos, por cierto) que María Jeunet trajo :D

 
De todo lo que cundió el encuentro nos tuvieron que echar (suena muy mal jajaja). La sede tenía que cerrar y nosotros seguíamos dentro aún, con María firmando a contrarreloj los libros de los que asistimos allí.