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jueves, 28 de septiembre de 2017

La inesperada visita del señor P | Maria Ferrer





HAY VECES EN QUE SOLO UN OSO POLAR SABE CÓMO AYUDARTE A SENTIRTE MEJOR...

Lo único que quiero es una familia normal. Pero no, a mí me tenía que tocar un hermano rarito. El día a día con Liam es UN ROLLO... Mamá y papá parecen no darse cuenta y encima le dedican toda su atención. ¿Y yo qué? Nada, CERO PATATERO. 

Todo es diferente desde que un OSO POLAR ENORME, DIVERTIDO y PATOSO se presentó sin avisar delante de mi puerta. El señor P es un asombroso jugador de fútbol y un fantástico asustador de arañas. ¡Y siempre te escucha cuando necesitas hablar!

PREPÁRATE PARA DESCUBRIR CÓMO EL SEÑOR P REVOLUCIONÓ LA VIDA DE ARTHUR Y SU HERMANO LIAM.

lunes, 22 de agosto de 2016

La joven que no podía leer | John Harding


(Ficha completa pinchando en la portada)

SINOPSIS

Nueva Inglaterra, década de 1890. Un hombre que se hace llamar doctor John Shepherd llega a un aislado manicomio de mujeres para trabajar como ayudante del propietario, el doctor Morgan. Shepherd lucha por ocultar sus secretos más oscuros, pero pronto descubre que estos abundan en el centro. ¿Quién es la mujer que recorre los pasillos por la noche? ¿Por qué lo odia la enfermera jefe? Y ¿por qué no le permiten visitar la última planta del hospital?

Sorprendido por la dureza con que Morgan trata a sus pacientes e intrigado por una de ellas, Jane Dove (una joven amnésica que adora los libros pero no sabe leer), Shepherd se embarca en un experimento para ayudarla. Su pasado le dará alcance mientras intenta resolver la misteriosa historia de Jane y ambos se convertirán en la tabla de salvación del otro.


RESEÑA

La verdad es que no me esperaba para nada lo que me he encontrado en esta novela, y eso me pasa única y exclusivamente por no leer las sinopsis. Además, de esta novela tampoco he leído reseñas, iba un poco a ciegas y completamente guiada por mi instinto que, como de costumbre, no suele fallar.

Cuando empecé este libro, por quien estaba escrito y por la portada, esperaba algo parecido a La ladrona de libros, sin el componente de guerra, pero sí con una chica como protagonista que adora leer pero no tiene posibilidad de hacerlo tanto como quisiera. Y mi sorpresa ha sido encontrarme con una historia que me ha trasladado a la Inglaterra del siglo XIX a un centro penitenciario de mujeres (o lo que es lo mismo, a un manicomio de mujeres).

Lo primero que nos encontramos en la novela es muy desconcertante, porque es un narrador en primera persona que nos engaña, y que sabemos que nos está engañando y ocultando mucha información fundamental para conectar hilos en la historia. Este personaje roba la identidad de alguien para hacerse pasar por psicólogo y meterse en un manicomio. No sabemos quién es, ni por qué quiere esconderse, tenemos muy pocos datos de él, pero a medida que avanza la historia empezaremos a conocerle y a saber cuáles son sus intenciones.

Y por otro lado, tenemos a Jane Dove, una interna que al parecer tiene pérdida de memoria y no sabe quién es ni qué hizo para estar ahí. Entre estos dos personajes se empezará a formar algo parecido a una alianza, ya que ninguno de los dos tiene deseos de estar en ese lugar, pero no les queda más remedio.

La historia está plagada de misterio, de secretos y de incertidumbre, y todo está perfectamente conectado y engranado para que no saquemos conclusiones precipitadas. Más o menos hasta la mitad no tendremos datos suficientes para empezar a conectar puntos y a atar cabos sueltos.

La ventaja de esta novela es que es súper corta (no llega a las 300 páginas), pero está escrito al estilo de las novelas góticas inglesas; es decir, un ritmo que obliga a ser pausado, pero que a la vez no ralentiza la lectura y hace que acabemos rápido la novela porque realmente engancha y tiene poca longitud.

En definitiva, no era para nada lo que me esperaba pero ha resultado ser una sorpresa muy gratificante. La he disfrutado muchísimo, y a medida que leía no me podía quitar de la cabeza películas como Shutter Island o libros como Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena (recomendadísimas ambas si os gusta pensar y darle vueltas a la cabeza).

Justo después de acabarlo me enteré de que viene de una primera parte donde se nos habla de Jane Dove, pero creedme cuando os digo que no es necesario en absoluto leer ese libro para enterarnos de toda la historia. La primera parte se llama Florence and Giles, y no está traducido en España (aunque no tardaré en hacerme con él, porque me he quedado con ganas de saber de este personaje tan fascinante).








jueves, 11 de febrero de 2016

Un perro | Alejandro Palomas


(Ficha completa pinchando en la portada)

«R estaba sentado en la alfombra, junto a la cama, exactamente como le había visto la noche de la tormenta que un año antes nos había cambiado la vida a los dos. Me miraba fijamente y jadeaba, inmóvil, como cuando en verano se tumba al sol en la terraza, envuelto en calor.» 

Sentados en una cafetería una tarde de principios de verano, Fer y su madre, Amalia, esperan una llamada que no llega. Durante las horas siguientes, Fer hará lo imposible por ocultar lo que se esconde tras esa temida llamada que puede hacer añicos la calma que se ha instalado en la familia desde que, siendo apenas un cachorro, R llegó a su vida. Pero quizá esa calma sea más precaria de lo que parece. Cuando el teléfono por fin suena, la noche traerá consigo una inesperada compañía, y con ella llegarán un torrente de confesiones, verdades que quizá no lo eran tanto y las cinco letras de un nombre que, tirando del álbum familiar, Fer deberá atreverse a invocar para que la vida vuelva a mostrarle, a él y a los suyos, su mejor versión.

Un perro no es solo el retrato del fascinante vínculo entre un hombre y su perro, sino también un remolino de emociones en el que confluyen una mirada tierna y cruda al universo familiar y un homenaje al amor en todas sus manifestaciones.


En esta novela volvemos a encontrarnos con la familia de Fer, tres años después de aquella cena familiar a la que asistimos en Una madre.
Está narrado, como la anterior ocasión, por Fer; un Fer afligido que echa de menos muchas cosas... que echa mucho de menos, en general.

Los personajes principales no varían, pero los secundarios sí. Unos se van, otros se quedan, y otros... ya no están, pero siguen ahí (tendréis que leerlo para comprender esta parte).
Los personajes, todos, han vuelto a llegarme al corazón, y no son unos personajes cualquieras... son prácticamente como personas. Yo ya los veo como si me los fuera a encontrar. Amalia con sus locuras, Silvia con sus excentricidades, Emma con sus fantasmas, y Fer con su hermetismo son ya parte de mí.

Esta novela vuelve a tener un ritmo sorprendente, y eso que es de esas que tienes que parar porque las emociones no te dejan seguir leyendo, pero a la vez no puedes dejar de leer porque necesitas saber, necesitas acercarte a estos personajes, necesitas conocerlos mejor... Necesitas.




Antes de hablar de cualquier otra cosa, el primer punto que quiero destacar es la forma de escribir de Alejandro Palomas. Además de con una emoción desbordante y con una prosa muy poética (parece contradictorio pero creedme, él lo hace posible), me he fijado en que Alejando Palomas escribe con secretos. Me explico. Primero nos deja caer que hay algo que desconocemos, y no es hasta un par de capítulos más tarde  cuando nos los desvela. Sabemos que va a ser doloroso, y parece que esas páginas que hay entre medias es para que vayamos preparándonos para el golpe.

Como os podéis imaginar por el título, en el libro hay un perro, pero lo importante aquí es la relación que se establece entre este perro y su dueño. Al contrario de lo que se piensa, que tengas un perro, o una mascota, no te convierte en su dueño, solo el animal decide quién es su dueño. 
R es muy inteligente, y la relación que se va forjando con Fer es tan especial y va tan poco a poco... Ser partícipe de esto me ha hecho comprender muchas cosas, cosas que solo se pueden comprender si te abandonas a tu mascota, si te confías totalmente a ella. Cosas que solo experimentas si hay un animal en tu vida.

Otra cosa que quiero decir que es NECESITO (sí, con mayúsculas), un libro dedicado a Emma. Es un personaje con el que he empatizado mucho,  y quiero conocerla más. Por eso hago un llamamiento desde aquí: Alejandro, preséntanos a Emma, déjanos conocerla y  que forme parte de nuestras vidas como solo tú sabrías hacerlo, por favor.

Estoy muy agradecida con este libro, tanto que no sé expresarlo. También estoy rota, pero arreglada. Y aliviada. Y quiero más. 
No dejes de deleitarnos con tu mgia, Alejandro, y dale a R todos los mimos que queremos darle todos los que hemos leído Un perro.


PD: la calificación es para que os hagáis una idea, pero realmente yo creo que este es un libro con un valor incalculable, por todo lo que nos puede hacer sentir.







Paperblog

domingo, 24 de enero de 2016

Una madre | Alejandro Palomas



El retrato de una ciudad acogedora y esquiva a partes iguales, de una familia unida por los frágiles lazos de la necesidad y del amor y la mirada única de una mujer maravillosa en un momento extraordinario.

Faltan unas horas para la medianoche. Por fin, después de varias tentativas, Amalia ha logrado a sus 65 años ver cumplido su sueño: reunir a toda la familia para cenar en Nochevieja. Una madre cuenta la historia de cómo Amalia entreteje con su humor y su entrega particular una red de hilos invisibles con la que une y protege a los suyos, zurciendo los silencios de unos y encauzando el futuro de los otros. Sabe que va a ser una noche intensa, llena de secretos y mentiras, de mucha risa y de confesiones largo tiempo contenidas que por fin estallan para descubrir lo que queda por vivir. Sabe que es el momento de actuar y no está dispuesta a que nada la aparte de su cometido.
Un cartel luminoso que emite mensajes desde una azotea junto al puerto, una silla en la que desde hace años jamás se sienta nadie, una Barcelona de cielos añiles que conspira para que vuelva una luz que parecía apagada, unos ojos como bosques alemanes y una libreta que aclara los porqués de una vida entera… Una madre no es solo el retrato de una mujer valiente y entrañable, y de los miembros de su familia que dependen de ella y de su peculiar energía para afrontar sus vidas, sino también un atisbo de lo que la condición humana es capaz de demostrarse y mostrar cuando ahonda en su mejor versión.



Una madre es una historia conmovedora, dramática, pero también bastante risueña y enternecedora. Contada en primera persona por Fer, el hijo de Amalia, se nos desvelan secretos, sensaciones, situaciones que nunca nos hubiéramos imaginado.

En la novela aparece un círculo muy reducido de personajes, y aunque esté narrada por Fer, la auténtica protagonista es Amalia, una madre fuerte, que ha sabido sacar a sus hijos adelante aun cuando da la sensación de que ni siquiera puede sacarse ella misma las castañas del fuego.
A la voz de Fer, además de a él, conocemos a Silvia, Emma, Olga, Eduardo y Sara. Unos más presentes que otros, unas ausencias que duelen en el alma incluso del lector, y unas presencias que pueden llegar a doler todavía más.

Tenemos distintos escenarios, pero el más central es el salón de la casa de Amalia la última noche del año. Estamos en una cena de Nochevieja con una familia que tiene secretos, pero que saben que les tocará confesarse tarde o temprano. Duele.

El ritmo es muy ágil, y aunque las lágrimas empañen tus ojos, tienes que seguir leyendo, porque confías en encontrar el sosiego en estos personajes que tan hondo calan. Son personajes tan bien construidos que es imposible no creérselos, son tan... como la vida misma. Con su cara A y su cara B, intentando mostrarse fuertes ante las únicas personas con las que podemos mostrarnos débiles: la familia.



Una imagen vale más que mil palabras:




Y es que...  es increíble. La magia que tiene Alejandro Palomas para envolvernos y transmitirnos los sentimientos es... no sé. Mira que es difícil dejarme sin palabras, pero este autor lo consigue. Ya me pasó con Un hijo, y Una madre ha sido incluso más intenso. ¿Qué va a pasar cuando lea Un perro? Tendré que tener la botella de agua bien a mano...

En Una madre he encontrado de todo: he encontrado puntos muy graciosos que tiene Amalia, he encontrado emoción contenida en todos los personajes, historias muy dolorosas... A lo largo de la novela, se nos va desgranando una pequeña parte de la historia de estos personajes, de cómo se rompieron y cómo los arregló Amalia. Y es que, quién sino una madre puede arreglar a sus hijos, a pesar de lo rota que pueda estar.

Con este libro me he encontrado muchas veces llorando sin darme cuenta, con el corazón en un puño, apretando las manos... sin saber lo que hacer porque inevitablemente he sentido empatía por cada uno de sus peronajes. Me lo he creído todo, de arriba a abajo, y esto solo se consigue de una manera: escribiendo como lo hace Alejandro Palomas. Con el corazón.

Muchas gracias por descubrirme a estos personajes, a los que guardaré siempre cerca de mí. Primera novela del año, y me atrevo que va a ser una de las lecturas que encabece mis lecturas de 2016.







Paperblog

jueves, 7 de enero de 2016

Carmilla | Joseph Sheridan le Fanu


(Ficha completa pinchando en la portada)


Joseph Sheridan Le Fanu (Dublín, 1814-1873) nació en el seno de una familia de origen hugonote. Estudió Leyes en el Trinity College y trabajó como periodista y editor en la Dublin University Magazine, de la que llegó a ser propietario. Considerado uno de los fundadores del género de terror moderno, su progresiva misantropía tras la muerte de su esposa hizo que se lo conociera como el Príncipe Invisible. Su obra más famosa, Carmilla, es una de las primeras historias de vampiros modernas.



Aislada en el viejo y austero castillo de su anciano padre en Styria, Laura sueña con tener compañía y amistad. Las circunstancias hacen que su padre ofrezca hospedaje a una viajera misteriosa que podría ser la amiga que Laura necesita. Sin embargo, la atracción y el miedo se confunden en el corazón de la joven cuando descubre el rostro de su huésped: este se corresponde con la imagen de una aparición que la impactó en su infancia, a los seis años.

Carmilla, el texto gótico que Joseph Sheridan Le Fanu publicó en 1872, precursor de otros clásicos como Drácula, de Bram Stoker, recibe un nuevo tratamiento ilustrado: los dibujos de Ana Juan, cuyos delicados trazos en blanco y negro acompañan a la clásica historia vampírica.



Carmilla es un cuento, más que novela, aunque ésta pasa de las 100 páginas. Por la forma en la que está narrado, me hace pensar más en los cuentos de terror (la verdad es que da bastante canguele). La narradora es Laura, que cuenta su terrorífica historia en primera persona, para darle más credibilidad.

Los personajes son (algunos) bastante siniestros, y creo que las ilustraciones tienen algo que ver Carmilla es siniestra, tanto en su personalidad como en su imagen, pero además es persuasiva, y sabe que puede hacer cualquier cosa que se proponga.
Laura, la narradora, es una niña de bien, mimada, risueña... hasta que Carmilla se cruza en su vida. Entonces empieza a hacer cosas que no son normales en ella...
Hay más personajes en la novela, claro, pero son secundarios y acabas centrándote más en estos dos que os he dicho.

La ambientación es lo que más me ha gustado del libro. Y una vez más, las ilustraciones tienen mucho que ver en esto, porque me han sumergido de lleno en el mundo y en las escenas que nos va narrando Laura, así como en las situaciones en las que se ven envueltos nuestros pesonajes.





Lo primero que quiero comentarios es que no soy muy dada a leer libros ilustrados, no sé por qué (no es manía ni nada por el estilo, simplemente no suelo leerlos). Sin embargo, de esta edición me enamoré nada más verla y no pude resisitirme. Creo que me voy a empezar a aficionar, porque he descubierto un par de cosas que ocurren con los libros ilustrados: la primera es que puedes llegar a canalizar mejor los sentimientos de los personajes (sobre todo si el ilustrador es bueno) y lo segundo  es que te ves más envuelto en la ambientación.

Después de terminar el libro, me puse a buscar más información acerca del autor y si había escrito más obras, y he llegado a la conclusión de que me voy a leer más obras suyas, además de hacerme con el original de Carmilla, aunque sea en inglés, porque me he quedado con unas ganas terribles de leer su versión sin ilustrar.

También, en ese proceso de búsqueda, me encontré con una serie basada en este relato, novela, cuento de terror, como queráis llamarlo (yo diría más  bien que es un cuento, aunque parece ser que Joseph Sheridan le Fanu es uno de los precursores de la novela de terror). Así que, evidentemente, si saco tiempo la veré y os podré contar qué tal.

Mientras tanto, os la recomiendo encarecidamente, porque pasaréis un rato (no) agradable. El libro da bastante miedito si te metes de lleno, aunque eso sí, se lee en un rato y disfrutas un montón.
















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lunes, 30 de marzo de 2015

Hendaya

HENDAYA



Marcos Eymar (Madrid, 1979) vive desde hace más de diez años en Francia, donde trabaja como profesor en la Universidad de Orléans. Su primer libros de relatos Objetos encontrados (Castalia, 2007), obtuvo el XVII Premio Tiflos de Cuento y fue citado entre los mejores del año por el suplementoBabelia. Hendaya, su primera novela, fue merecedora del XVI Premio Vargas Llosa. En ensayo, es autor en francés de La langue plurielle(L’Harmattan, 2011) y de la traducción del Gaspard de la Nuit de Aloysius Bertrand y algunos cuentos de Le Clézio. Colabora regularmente con revistas españolas e hispanoamericanas como El Ciervo o Los hijos de la Malinche. Junto con otros escritores afincados en París, coordina un taller literario en el Instituto Cervantes de esa ciudad.


En un bar de la frontera entre Francia y España, un hombre acorralado imagina la explicación que dará a los asesinos que vendrán a buscarlo. «¿Cómo me embarqué en esta misión?», se pregunta Jacques Munoz, sin eñe, hijo de una humilde inmigrante española decidida a que su hijo olvide su idioma original. Pero la muerte de la madre despierta el interés de Munoz por la lengua prohibida, que parece encerrar todos los enigmas de su pasado. No tarda en comenzar a estudiar el castellano de manera obsesiva y autodidacta y en aceptar un trabajo ilegal que lo obliga a viajar por tren de París a Madrid, cargando siempre con una misteriosa maleta. Empieza así una arriesgada aventura que abarca dos tiempos, dos ciudades y dos lenguas. Muy pronto Jacques se ve envuelto en la vida privada de una deslenguada madrileña empleada del Metro, en la lucha a muerte entre dos grupos de contrabandistas, en las historias de los hombres y mujeres que tuvieron que abandonar España para salvar su vida o su dignidad, en sus éxitos y fracasos…


En Hendaya tenemos a un narrador muy peculiar. Es en tercera persona, pero parece que tiene dos planos, o mejor dicho, dos focos: uno que se centra en el protagonista, y otro que se centra en el lector, y en que éste se sienta parte de la historia, parte de la investigación. En algunos momentos, sobre todo al principio, además de descolocarme me ha recordado mucho al narrador que tiene After Dark, de Haruki Murakami.

El personaje principal es Jacques Munoz, "n" y no "ñ", no me he colado. Es un personaje extraño, no se profundiza demasiado en él mismo psicológicamente, sino que se centran más bien en sus habilidades. Es extraño, digo, porque aunque no se profundice en su psicología, sí que llegamos a conocerle bien, o eso es lo que a mí me parece.
Como personaje secundario tenemos a Soledad, la madre, que aunque la historia comienza con su entierro (no es ningún spoiler, no me trinchéis), a lo largo de la novela se la menciona, y se hace hincapié muchas veces en la importancia que tenía ésta para su hijo.
Luego tenemos distintos personajes que acompañan a Jacques en sus viajes de Madrid a París y viceversa, pero no aportan mucho a la historia. Lo justo para mencionarlos.

La acción, como he dicho antes, se desarrolla entre Madrid y París, en unos viajes que hace Jacques como "liberación" de su vida anterior. Me explico: Jacques, después de guardarle luto a su madre y estar perdido bastante tiempo, acepta un trabajo un tanto... misterioso. Este trabajo es el que le lleva a hacer esos viajes.

La técnica narrativa no es la usual. Me refiero a que tiene planteamiento, nudo y desenlace, pero aunque la historia pueda parecer en un principio lineal, no lo es en absoluto. Hay demasiadas retrospecciones, así que por un lado tiene la estructura tradicional, en cuanto a desarrollo, pero por otro, los flashbacks tienen mucho peso.


Bueno... la verdad es que todavía estoy intentando recapitular con este libro porque me ha calado, sobre todo la técnica usada tanto con el narrador como con la narración en sí. No es un secreto que estudio Filología, y cuando vi los distintos tipos de géneros de novelas y sus desarrollos, técnicas, etc, no recuerdo haber visto algo así. Sí que hay novelas que usan un narrador más enfocado al lector que a la novela, y otros autores que han hecho sus novelas a base de retrospectivas. Pero las dos cosas juntas, creo que aún no me había leído un libro así.

Podemos decir que la parte de misterio que engarza la novela me ha gustado bastante, pero quizá esa mezcla de la que os hablo es la que me ha desconcertado y me ha hecho bajarle la puntuación al libro. Quiero decir, está bien, es algo original y nuevo, pero me ha descolocado en una historia así.

Si le podéis echar mano al libro, me gustaría que lo leyerais y me contarais que tal la experiencia. No hay demasiadas reseñas de él aún, pero le veo bastante futuro al libro, así que estaré encantada de leer todas vuestras opiniones.






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