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lunes, 25 de mayo de 2015

Paranoia

PARANOIA




Ilan sigue sin recuperase de la pérdida de sus padres, fallecidos en extrañas circunstancias. Una mañana reaparece en París Chloé, su expareja, quien le propone embarcarse en una aventura a la que no podrá negarse. Nueve personas encerradas en un antiguo complejo psiquiátrico aislado en plena montaña. De repente, una a una empiezan a desaparecer. Encuentran un primer cuerpo. Asesinado. Se desata la Paranoia.



En Paranoia hay un narrador en primera persona en casi la totalidad del libro. La historia está, en su gran mayoría, contada por Illan Trésseres, el protagonista de la historia. Hay algún capítulo que está narrado en tercera persona, y que además está escrito en cursiva.

El protagonista es, como he dicho antes, Illan Trésseres, un hombre que está intentado superar la muerte de sus padres y su adicción (por decirlo de algún modo) a los juegos de rol en primera persona (es la persona real quien juega, no es un videojuego tipo World of Warcraft). Como personajes secundarios, pero bastante importantes para la trama, tenemos a Lucas Chardon, un delincuente mentalmente enfermo; Chloé, la novia de Illan (o algo por el estilo); y en otra escala menos importante pero sí relevantes están Naomi, Gylax y otros personajes que también son jugadores de Paranoia, ese juego que tiene enganchados a Illan y Chloé desde hace varios años.
Son todos personajes muy bien construidos, presentados y desarrollados, con una gran fuerza psicológica y que no dejan indiferentes a los lectores. Se meten en tu cabeza, tú eres ellos. Esa es la gran maestría de Frank Thilliez, aunque no llega a ser su punto fuerte (imaginaos, si los personajes no son su punto fuerte y causan sensación... ¿cómo será su punto fuerte?).

La ambientación es, sin duda alguna, el punto fuerte de Thilliez. Es su toque, su firma, su especialidad. En esta novela más que en otras que he leído o he oído hablar. El autor consigue crear un ambiente angustioso que nos hace meternos en el propio juego. Thilliez nos manipula a su antojo, y bien podríamos ser personajes de la novela mientras estamos leyendo sus líneas.

En cuanto a técnica narrativa, lo que más me llama la atención es que no es la primera vez que veo el recurso de jugar con la primera y la tercera persona. Ya lo encontré en La mesa del rey Salomón y la verdad es que no me disgusta la técnica. Le da otra panorámica a la novela, y a mi parecer, la hace aún más dinámica.


Ya tuve mi acercamiento a Franck Thilliez con El síndrome E, y con Paranoia se consagra como autor de apuesta segura. Ya tengo claro que con él no me voy a equivocar a la hora de leerme una novela suya. La manera que tiene de crear personajes y ambientes es muy impresionante, y siempre termino creyéndome parte del libro como si fuera una historia que he vivido yo misma. Esto  es prácticamente increíble.

Thilliez es sublime, porque también te va dando las pistas justas para que intentes resolver el puzzle. La verdad es que yo, en este libro en concreto, acabé imaginando lo que pasaba a la segunda charla que tienen Lucas Chardon y la psicóloga. Aún así, no es para nada un libro predecible, y solo si captas las pequeñas señales que te llevan a la verdad, consigues averiguar el secreto antes del shock final (¡y menudo shock!).

El juego mental es algo que me gusta mucho en las novelas. Catalogo este libro como thriller psicológico porque Thilliez marea al lector hasta tal punto que no sabe cuál es la realidad de lo que ocurre y qué es lo que está en la cabeza de los personajes.

Es un libro muy intenso, muy en la línea de El síndrome E, y sin duda hace que le tenga cada vez más ganas a los libros del autor que me faltan por leer..

Solo me falta decir que el libro no pertenece a ninguna saga ni trilogía, ni, en principio, va a tener continucación, pero NO es conclusivo. Me refiero a que no es un final cerrado, porque la frase final deja al autor con muchas cuestiones. La trama está clara que sí ha concluido, y sobre eso no cabe la menor duda, pero... ¿ha acabado Paranoia?

Esto no lo hace menos interesante. Al contrario, forma parte de ese control mental, de ese poder del autor sobre la mente del lector, y desde luego a mí me ha hecho darle más puntos. Es absolutamente sublime, de principio a fin, y lo recomiendo al 100%.








Paperblog

sábado, 27 de septiembre de 2014

El síndrome E

EL SINDROME E



Autor

Franck Thilliez (Annecy, 1973) es ingeniero de nuevas tecnologías y autor de varios libros, entre ellos Train d'enfer pour Ange rouge (2003), La Chambre des morts (2005), Deuils de miel (2006), La forêt des ombres (2006), La mémoire fantôme (2007), L’anneau de Moebius (2008) y Fractures (2009). Al éxito de El síndrome E en Francia hay que sumarle el de su segunda parte, Gataca.


Sinopsis oficial

Un hecho muy extraño altera el verano de la teniente de la policía de Lille Lucie Hennebelle: un ex amante suyo se ha quedado ciego cuando visionaba un cortometraje que acababa de comprar al hijo de un coleccionista recientemente fallecido. Una película, muda, anónima, con un toque malsano, diabólico y enigmático.

A trescientos kilómetros de distancia, el comisario Franck Sharko, de la policía criminal, acepta volver al servicio bajo la presión de sus jefes, tras haber abandonado el departamento. Se han hallado cinco cadáveres a dos metros bajo tierra que resultan imposibles de identificar, ya que tienen las manos cortadas, la cabeza abierta y cerebro, dientes y ojos extraídos.

Al tiempo que Lucie descubre los horrores que oculta la película, una misteriosa llamada le informa de la relación entre el filme y la historia de los cinco cadáveres, y hace que Lucie y Sharko, dos seres absolutamente distintos, y quizás por ello tan cercanos, se encuentren para investigar lo que parece el mismo caso.

La novela, impresiones

Cómo puedo empezar a reseñar esta novela… No hay por dónde cogerla porque me ha gustado mucho, y he estado en constante tensión leyéndola. Quizá he tardado más de lo que debería, pero al cogerla solo en el transporte… pues es lo que tiene, que leo a ratitos. Empecemos.

Nos encontramos, como es habitual en novela negra, a un narrador en tercera persona que va desgranando los acontecimientos. Este narrador omnisciente tiene absolutamente toda la información, pero parece que le cuesta darnos los detalles; somos nosotros quienes, a la vez que los protagonistas, tenemos que ir solucionando el caso. He de decir que la novela no es predecible, salvo en algunas ocasiones en las que es "impepinable" lo que está pasando y te dan ganas de gritar quién es el culpable o cuál es la pista que les puede llevar a solucionar el caso.

Atendiendo a los personajes, nuestros protagonistas indiscutibles son Franck Sharko y Lucie Henebelle. Sharko es un detective un tanto… peculiar. Esquizofrénico y extravagante, pero eso sí, un gran investigador. Antes de El síndrome E está El ángel rojo, según tengo entendido (con esto de que las editoriales traducen lo que quieren y cuando quieren...), y supongo que ahí explicarán qué le lleva a hacer lo que hace y qué pasó con su familia, pero yo soy muy mía y he empezado por este, que es el primero de la serie “Sharko y Henebelle”. Henebelle, por el contrario, es muy sistemática, muy cabezona, y siempre consigue salirse con la suya. Es madre soltera, pero, como suele pasar en estos casos, no tiene tiempo para estar con sus hijas porque “hay que coger a los malos”; sin embargo, su cabezonería le lleva siempre a resolver los casos con los que se topa, así que, siendo bastante novata en estos asuntos de trabajar sobre el terreno, consigue resolver todos los problemas con los que se topa.

Como personajes secundarios, quizá podría mencionaros a Ludovic, ex novio de Henebelle y personaje sin el cuál no habría caso, ya que es después de quedarse ciego viendo una película cuando empieza toda la investigación. Claude Poignet también es relevante, pues es quien descubre una segunda película oculta en la que ve Ludovic. Eugénie, “compañera” habitual de Sharko (producto de su imaginación enferma), también tiene cierta relevancia en la historia, aunque sea la historia personal del policía.

La ambientación está muy lograda, una descripción bastante acertada de los lugares donde ocurren los crímenes, de dónde se encuentran nuestros protagonistas... Para ilustraros acerca del poder de descripción de este escritor que me ha encandilado, solo os diré que me daban escalofríos cuando describía el convento donde se encontraban las niñas que desencadenan toda esta historia. Me ha sorprendido que, siendo novela negra, en los lugares a donde va Sharko haga ¡calor! Generalmente se describen lugares fríos y sombríos, y sin embargo nuestro protagonista pasa calor siempre (Francia en verano tampoco es un sitio muy caluroso que digamos..., pero también va a Egipto).

La agilidad en la novela se fundamenta sobre todo en que la técnica narrativa más empleada es el diálogo. Esto hace que enseguida nos metamos en la historia, siguiendo las conversaciones de nuestros personajes. Entre los diálogos, y que la trama llama  a que quieras saber más, tenemos una novela bastante dinámica, fácil de seguir y muy, muy intensa.

Lo bueno que tiene esta novela es que, aunque venga de una serie anterior, no hace falta haber leído las otras para comprender esta, así que se puede seguir perfectamente la historia de Lucie y Sharko sin saber lo anterior. Por eso yo estoy deseando leer Gataca... sé que me va a encantar igual que me ha encantado esta :D

Esta novela me recuerda por qué me gusta tanto el género negro. Espectacular