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martes, 17 de noviembre de 2015

Días de perros | Gilles Legardinier


(Información técnica pinchando en la portada)


Ha trabajado en el cine como pirotécnico, tanto en Francia como en Estados Unidos y ha dirigido anuncios y documentales a nivel internacional. Actualmente es responsable de comunicación para el cine en varios estudios, labor que compagina con la escritura.

Legardinier empezó su carrera como escritor en el terreno del thriller con los libros L'exil des Anges (Prix SNCF du polar 2010) y Nous étions les hommes, hasta que en 2011 escribió Demain, j'arrête! , una comedia  que se convertiría en todo un fenómeno en Francia. Desde entonces, es uno de los autores más vendidos de su país.


Cansado de vivir en un mundo en el que no encuentra su lugar, y triste por la pérdida de sus seres queridos más cercanos, el riquísimo Andrew Blake decide dar un giro radical a su vida y desaparecer. Así, el día que le van a otorgar el Premio a la Excelencia Industrial, como mérito a toda una carrera como empresario, deja su Londres natal y se marcha al campo en Francia… ¡a trabajar como mayordomo! Cuando llega a Beauvillier se da cuenta enseguida de que la mansión ha perdido el alma que tuvo antaño…

Entre sus habitantes están Nathalie, su patrona viuda y de horarios y exigencias extrañas Odile; una cocinera refunfuñona; Manon, una joven que no sabe lo que quiere, y Philippe, el jardinero y manitas que vive en la casita del jardín y se pelea con todos… La relación entre todos es un caos, y está llena de malentendidos y situaciones absurdas, así que Andrew no tiene otra opción que intentar poner orden en esta caótica casa…Ah, ¡y hacerse amigo de Méphisto, el gato de Odile!


Esta novela tiene un narrador en tercera persona, con el foco centrado en su protagonista: Andrew Blake. No es un narrador que tenga mucho misterio, ya que es típico. No esconde, y va desvelando la información a medida que avanza la trama.

El protagonista, como decía antes, es Andrew Blake. Sólo le he visto a él como personaje central de la novela, aunque es verdad que se rodea por un buen coro de secundarios, que además son muy importantes para él. 
El escritor lo ha hecho de tal manera que son personajes que calan. No son planos ni insignificantes, ni se centra solo en la figura del  protagonista, y eso es un punto muy a favor del escritor.

El ritmo es bastante regular, la historia es muy lineal y no hay acción como para que se devore, pero sí hay trama para que te enganche lo suficiente y te intereses por los acontecimientos.


Este es, sobre todo, un libro de humor. En Días de perros vamos a encontrar escenas muy divertidas, pero no os engañéis, porque también hay alguna escena que otra que te deja paralizado y con el corazón encogido.

No esperéis carcajadas limpias, porque señoras y señores, esto es humor francés. Me refiero a que los franceses no son de palabras graciosas o chistes, sino más bien escenas curiosas o que se salen de lo común. Digamos que los franceses no tienen humor, y cuando lo tienen es un poco agrio, más del estilo del humor que podíamos encontrar en el siglo XVII (con nuestro querido Cervantes) que lo que entendemos los humanos normales por humor (evidentemente, esto es broma :P).

Me decidí a leer este libro por la portada y el título, no os voy a engañar. Me parecieron dos elementos bastante curiosos, y sin leer ni sinopsis ni reseñas, me lancé de cabeza a leerlo. No voy a decir que la lectura no me haya decepcionado, porque la verdad es que no lo ha hecho, pero tampoco os voy a decir que ha sido una lectura que me haya marcado; quiero decir que no es una lectura profundísima de estas que te dejan reflexionando horas después de haberlo acabado. Me ha gustado, pero ya está, eso es todo.

Si me tengo que quedar con algo del libro es, sin duda, con los personajes. Y con el gato, claro. Ay Méphistos... Este gato es... cómo decirlo. Es la esencia del gato elevado al máximo exponente. Es como Cleo (mi gato, para más señas).

Días de perros es un libro que, sin marcarme profundamente, me ha dado unos ratos bastante agradables. Ha sido una lectura muy amena y no me arrepiento de haberlo leído ;)










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jueves, 5 de noviembre de 2015

Los límites de nuestro infinito





MARC LEVY (Boulogne-Billancourt, 1961) es el autor más leído en Francia. A los dieciocho años ingresa en la Cruz Roja como socorrista, donde trabaja durante ocho años. En 1984 se traslada a Estados Unidos y funda una empresa especializada en imagen digital. Nueve años más tarde vuelve a París para abrir un despacho de arquitectura. Su vida cambia cuando, a los treinta y nueve años, escribe un libro para su hijo. En el año 2000 publica su primera novela, Et si c’était vrai. El resultado es fulminante: se convierte en un bestseller, se traduce a 38 idiomas y Dreamworks la convierte en una exitosa película. También es autor de Où es-tu?, Sept jours pour une éternité…, La prochaine fois, Vous revoir, Les enfants de la liberté, Mes amis mes amours, Las cosas que no nos dijimos (Planeta, 2009), El primer día (Planeta, 2010)  y La primera noche (Planeta, 2011).

Con más de 26 millones de ejemplares vendidos y traducido a 45 idiomas, Marc Levy es un referente indiscutible de la literatura contemporánea.


Agatha ha pasado más de la mitad de su vida entre rejas. Ahora, con más de sesenta años, decide escapar: ha llegado el momento de vivir la vida que le arrebataron. Milly, una joven estudiante universitaria en Filadelfia, lleva una vida sencilla y sin un rumbo claro, hasta que Agatha se cruza en su camino. Aparentemente nada las une, pero juntas realizarán un viaje de cinco días a través de Estados Unidos que marcará un antes y un después para las dos. Aunque veinte años las separan, compartirán aquellos sueños que nunca es tarde para cumplir y evocarán esos amores que no se apagan jamás. 

Al igual que Julia y su padre en Las cosas que no nos dijimos, Agatha y Milly se convierten en dos personajes inolvidables, entrañables y únicos, que demuestran que juntos somos mejores y que es posible ver el futuro con nuevos ojos.


En Los límites de nuestro infinito tenemos un narrador en tercera persona, omnisciente, que posee infinitos datos más que el lector, pero que no quiere facilitarlos. Somos nosotros, los lectores, quienes tendremos que averiguar qué va ocurriendo y sacar nuestras propias conclusiones, porque hasta justo el final, no sabremos qué está ocurriendo.

Tenemos muy pocos personajes en esta novela, tan solo dos principales y algunos pocos más secundarios. Empezamos por los principales: Agatha y Milly. Agatha es una mujer que se fuga de la cárcel (¿por qué? tendréis que ir leyendo para descubrirlo), y Milly es una chica muy rutinaria (muy aburrida diría yo)  que quiere emociones fuertes. ¿Os han dicho alguna vez que cuidado con lo que deseáis? Parece ser que a Milly no se lo dijeron lo suficiente.
Los personajes secundarios no tienen un papel muy fundamental, simplemente van desgranando un poco de historia, nos alumbran el camino igual que un haz pequeñito de luz, pero oye, todo es válido. Yo me quedo con Tom. Me parece que es el personaje que más aporta tanto la novela (¡y tanto!) como a la historia que se está trazando.

A bordo del coche de Milly iremos recorriendo dos viajes a la vez: el que hacen por carretera cruzando estados de Estados Unidos (valga la redundancia) como el que hacemos al pasado de Agatha, y algunas veces al de Milly. Tenía ganas de leer una novela así, que se desarrolla en un viaje por carretera (porque es uno de mis sueños, hacer un viaje larguísimo en el coche, en compañía de alguien agradable).

El ritmo, eso sí, es más bien pausado y hasta que no llegas a la mitad que hay un giro bastante inesperado, no te da el típico tirón que  te hace leer sin parar para descubrir qué es lo que está pasando. Empieza muy lento, pero el libro lo acabas con la boca abierta y un nudo en el corazón.



Este libro lo comencé en febrero o marzo del año pasado (si no recuerdo mal) y tuve que dejarlo porque se me estaba haciendo muy cuesta arriba, y yo quería que Marc Levy me gustara. Vamos, básicamente me he obligado a que me guste. La semana pasada lo comencé de nuevo (una de estas lecturas que hago junto a Claudia de Lo que me sale de la tecla) y sí le he pillado el ritmo, esta vez sí que me ha gustado. No es que vaya a ser de mis favoritos, pero he pillado la dinámica, y la historia me ha parecido interesante. Hay muchos datos de un par de movimientos revolucionarios en América, y eso me ha parecido un buen punto en la novela.

Tengo que decir que la subhistoria que hay entre Milly, Joe y Frank me parece un poco... ¿patética? (no es esa la palabra que estoy buscando, pero vosotros me entendéis), comparada con la que cuenta Agatha. Sin duda alguna ella es el personaje que más me ha gustado. La más completa y con una historia muy impactante detrás de esa fachada de mujer dura y autosuficiente.

Creo que le voy a dar más oportunidades a Marc Levy, porque este me ha llamado la atención, pero creo que los anteriores que tiene me pueden gustar más :)









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jueves, 1 de octubre de 2015

Wayward Pines. El paraíso | Blake Crouch






El agente federal Ethan Burke se dirige a Wayward Pines en busca de dos de sus colegas desaparecidos, cuando el coche en el que viaja con un compañero se sale de la carretera. Unas horas más tarde Ethan despierta en medio de un pueblo encantador, un pueblo en el que los pájaros cantan y los niños corretean por las calles. No sabe dónde está, ni cómo salir de allí… Sin documentación ni dinero, Burke deberá desvelar los secretos de esta comunidad tan idílica en la que nada es lo que parece… 

Bienvenido a Wayward Pines, un lugar del que no querrás marcharte nunca…



Wayward Pines. El paraíso es una novela narrada en tercera persona, con una focalización especial en el personaje principal: el agente secreto Burke. Hay algunas escenas del libro que están más centradas en otros personajes, como la mujer y el hijo de Burke, o los habitantes de este misterioso pueblo: Wayward Pines.


Los personajes me han dejado bastante que desear, desde el punto de vista de la construcción. El único al que parece que le ha dedicado más tiempo es al protagonista, pero el resto apenas aparecen para desvelar algún secreto (que, paradójicamente nos vuelve más locos aún) y poco más. 

Por el contrario, la ambientación está muy lograda. Conseguimos traspasar las páginas y mezclarnos con la gente de Wayward Pines, seguimos a Burke allá donde va, y visitamos los paisajes que él visita. En este sentido la novela ha conseguido atraparme por completo. En este, y en el ritmo que tiene. Es una novela que se lee en un rato (literal). A pesar de sus casi 400 páginas, el formato y la edición se ha extralimitado. Si tuviera una tipografía estándar, la novela tendría 200 páginas, no muchas más… así que al tener esta pedazo de letra y este formato que me ha parecido un poco extraño tratándose de la editorial de la que se trata, es normal que le eches un par de ratos y te la acabes, además de que engancha, las cosas como son.

Os puedo decir que la historia me tenía atrapada, es magnética. Y la verdad es que a cada capítulo estaba más desconcertada todavía. Ésta es de esas novelas que te mantienen en un constante bucle de “ahora pasa esto”, “no, no ha pasado eso”. Es un no parar de leer porque realmente tiene tantos giros que no sabes a qué atenerte. Y así me pasó a mí… que llegué al final y ¡zas! mazazo emocional y mental y lector y de todo. Una pasada.

Tenía en mente ver la serie después del libro, pero me he enterado de que la han cancelado, así que ni me lo planteo. Sin embargo, el libro ya por sí solo es bastante visual, y te imaginas perfectamente las escenas en tu cabeza. No me extraña que hayan cancelado la serie, por otro lado, porque el libro en sí no da para mucho más… No creo ni que diese para una película de dos horas, como para hacer una serie de 13 capítulos… No sé, no lo veo yo mucho. Sé que va a tener más partes (no sé si será trilogía o saga), pero lo que sí sé es que yo me quedo aquí. Este final es perfecto para mí, me aclara muchas dudas, y los libros que vengan después solo van a ser un “qué pasaría si…”, así que yo me planto. La novela me ha gustado así tal cual es, sin segundas partes ni ver qué pasará.

Le doy un tres porque aunque me ha enganchado y la he disfrutado, la verdad es que hay cosas demasiado surrealistas y para las que tienes que tener la mente muy abierta… y también hay alguna escena que otra que me parece que no ha encajado demasiado bien con el grueso de la novela. Creo que le puede gustar a gente que disfruta las distopías y las novelas de ciencia ficción, más que los thrillers. Así que ya sabéis, si disfrutáis con novelas ambientadas en un posible futuro posapocalíptico, creo que os podría gustar Wayward Pines. El paraíso.






















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viernes, 11 de septiembre de 2015

La chica del tren - Paula Hawkins



Nacida y criada en Zimbabwe, Paula Hawkins se mudó a Londres en 1989, lugar en el que reside desde entonces. Ha trabajado como periodista más de quince años, colaborando con una gran variedad de publicaciones y medios de comunicación.

¿Estabas en el tren de las 8.04? ¿Viste algo sospechoso?
Rachel, sí

Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece?
Tú no la conoces. Ella a ti, sí.


La chica del tren es una novela contada a dos voces, ambas en primera persona. Las narradoras son dos chicas: Rachel y Megan, muy diferentes entre sí. La voz de Rachel es caótica, aunque paradójicamente esté escrita en forma de diario, por así decirlo. La voz de Megan, también con estructura de diario, es algo más ordenada, más clara y más, mucho más, predecible.

Rachel, una de las protagonistas, está pasando una mala racha. La acaban de despedir, vive con una antigua compañera de carrera, su marido la deja por otra… en fin, un cúmulo de cosas que la llevan a emborracharse minuto sí y minuto también. Esto provoca que no sepamos hasta qué punto es cierto lo que nos está contando Rachel y lo que es producto de la neblina de su mente.
Megan, por otro lado, es en apariencia una chica fuerte, jovial, que tiene en su vida a un marido ejemplar. Y digo en apariencia porque a medida que vamos pasando sus capítulos vemos que ni de lejos es así.

Os debo decir que el ritmo de la novela no es ágil, es lo siguiente. Vamos, son casi 500 páginas que se leen, si quieres, en dos días. En ese sentido la novela está bien, engancha. Sin embargo, la pega que le pongo es que es demasiado predecible. No hay sorpresa porque te está preparando siempre para lo que va a ocurrir a continuación, de manera que sabes perfectamente todo lo que va a pasar.




Pf… la verdad es que la novela está bien. Es muy entretenida, y con eso de que se lee tan rápido pasas un rato bastante desconectada del mundo. El caso es que he visto que se le ha dado demasiado bombo y en realidad no es nada del otro mundo. Es una novela de misterio, pero que en sí no mantiene mucho esa intriga que caracteriza a las buenas novelas de misterio.

Debo decir que el estilo es fantástico. Me ha gustado mucho como escribe Paula Hawkins (debe ser su experiencia como redactora en un periódico y, sí, en otras dos novelas de temática romántica). Me acuerdo cuando estuve en la presentación del libro que la propia autora dijo que ella quería escribir misterio porque no le había gustado mucho la experiencia de escribir romántica, tanto que están escritas bajo pseudónimo. Sin embargo, yo creo que en otro género habría resaltado muchísimo más como escritora. Para ser una novela de misterio, se me ha quedado un poco corta, porque ya digo que todo se descubre enseguida.

Lo que sí os digo, es que si estáis buscando una novela que os enganche hasta tal punto que no podéis parar de leer, esta es la vuestra. Y además, pasaréis un gran rato con Rachel, que sin duda a mí como personaje me ha encantado (si fuera una persona real no diría esto, pero bueno). Está súper bien perfilado, muy caracterizado y para nada estereotipado. En este aspecto me ha gustado bastante.













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viernes, 14 de agosto de 2015

Violet y Finch





Violet está rota. Finch está roto. ¿Pueden dos mitades rotas reconstruirse?
Esta es la historia de una chica que aprende a vivir de un chico que pretende morir; de dos jóvenes que se encuentran y dejan de contar los días para empezar a vivirlos.


Violet y Finch es una historia narrada en primera persona por sus dos protagonistas (¿adivináis sus nombres?). En esta ocasión, este tipo de narrador me ha puesto un poco de los nervios, porque aunque Finch es algo más decente, Violet me ha parecido una pedante dramaqueen. Es un personaje al que le he acabado cogiendo manía, exceptuando las últimas... ¿50 páginas?

Bueno, de los personajes no hay mucho que decir. Tanto Finch como Violet son dos adolescentes cuyas vidas están truncadas de alguna manera y piensan que su única salida es el suicidio. Todo cambia cuando se conocen y empiezan a hacer un trabajo de clase juntos. Se intentan animar, y entre ellos nace algo más que amistad. 
Finch me ha gustado bastante más que Violet, porque intenta darle un sentido a todo, y lleva a la máxima el lema que a mí más me gusta desde siempre: Carpe Diem. Violet, por el contrario, ha sido un personaje que me echaba para atrás... no hace más que lamentarse y no querer salir adelante, y como en general no me gusta la gente victimista, por extensión tampoco me gusta ella.

En cuanto al ritmo de la novela, me lo he encontrado bastante ágil. La autora utiliza un lenguaje y un estilo muy sencillos, y los capítulos son cortos, y esto da como resultado un ritmo muy fácil de seguir. La novela te la acabas en un abrir y cerrar de ojos. 

Pasemos ahora a las impresiones. Decidí leer este libro porque hay una nueva plataforma que ha puesto a nuestra disposición la Editorial Planeta (llamada Zona de lectura), y quería probar a leer desde ella. Lo malo de esta plataforma es que es solo para móviles y tablets (y online), así que para leer en el móvil preferí algo corto y fácil. Vi este y otro par más del estilo, pero de este justo había leído  dos o tres reseñas y me animé.

No me esperaba un novelón, ni nada por el estilo, y no iba con las expectativas altas, pero me ha sorprendido para bien. Ha resultado que Finch me ha gustado bastante como personaje, y por eso he disfrutado más de la novela de lo que pensaba.

Quería comentaros también que parte del final me la esperaba, pero por mi mentalidad más que porque sea previsible. Y aún así, no me ha gustado el desenlace, yo lo prefería de otra forma. 

Otro aspecto importante que me gustaría recalcaros es que se me ha parecido mucho al estilo de John Green. Esa prosa sencilla, la temática juvenil, pero escondida entre sus comas y sus puntos hay una profunda reflexión moral y vital, y yo me quedo con eso. Así que ya sabéis: si os gusta John Green, especialmente Ciudades de papel (que es a la que más se me ha parecido), os recomiendo que leáis Violet y Finch.












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lunes, 25 de mayo de 2015

Paranoia

PARANOIA




Ilan sigue sin recuperase de la pérdida de sus padres, fallecidos en extrañas circunstancias. Una mañana reaparece en París Chloé, su expareja, quien le propone embarcarse en una aventura a la que no podrá negarse. Nueve personas encerradas en un antiguo complejo psiquiátrico aislado en plena montaña. De repente, una a una empiezan a desaparecer. Encuentran un primer cuerpo. Asesinado. Se desata la Paranoia.



En Paranoia hay un narrador en primera persona en casi la totalidad del libro. La historia está, en su gran mayoría, contada por Illan Trésseres, el protagonista de la historia. Hay algún capítulo que está narrado en tercera persona, y que además está escrito en cursiva.

El protagonista es, como he dicho antes, Illan Trésseres, un hombre que está intentado superar la muerte de sus padres y su adicción (por decirlo de algún modo) a los juegos de rol en primera persona (es la persona real quien juega, no es un videojuego tipo World of Warcraft). Como personajes secundarios, pero bastante importantes para la trama, tenemos a Lucas Chardon, un delincuente mentalmente enfermo; Chloé, la novia de Illan (o algo por el estilo); y en otra escala menos importante pero sí relevantes están Naomi, Gylax y otros personajes que también son jugadores de Paranoia, ese juego que tiene enganchados a Illan y Chloé desde hace varios años.
Son todos personajes muy bien construidos, presentados y desarrollados, con una gran fuerza psicológica y que no dejan indiferentes a los lectores. Se meten en tu cabeza, tú eres ellos. Esa es la gran maestría de Frank Thilliez, aunque no llega a ser su punto fuerte (imaginaos, si los personajes no son su punto fuerte y causan sensación... ¿cómo será su punto fuerte?).

La ambientación es, sin duda alguna, el punto fuerte de Thilliez. Es su toque, su firma, su especialidad. En esta novela más que en otras que he leído o he oído hablar. El autor consigue crear un ambiente angustioso que nos hace meternos en el propio juego. Thilliez nos manipula a su antojo, y bien podríamos ser personajes de la novela mientras estamos leyendo sus líneas.

En cuanto a técnica narrativa, lo que más me llama la atención es que no es la primera vez que veo el recurso de jugar con la primera y la tercera persona. Ya lo encontré en La mesa del rey Salomón y la verdad es que no me disgusta la técnica. Le da otra panorámica a la novela, y a mi parecer, la hace aún más dinámica.


Ya tuve mi acercamiento a Franck Thilliez con El síndrome E, y con Paranoia se consagra como autor de apuesta segura. Ya tengo claro que con él no me voy a equivocar a la hora de leerme una novela suya. La manera que tiene de crear personajes y ambientes es muy impresionante, y siempre termino creyéndome parte del libro como si fuera una historia que he vivido yo misma. Esto  es prácticamente increíble.

Thilliez es sublime, porque también te va dando las pistas justas para que intentes resolver el puzzle. La verdad es que yo, en este libro en concreto, acabé imaginando lo que pasaba a la segunda charla que tienen Lucas Chardon y la psicóloga. Aún así, no es para nada un libro predecible, y solo si captas las pequeñas señales que te llevan a la verdad, consigues averiguar el secreto antes del shock final (¡y menudo shock!).

El juego mental es algo que me gusta mucho en las novelas. Catalogo este libro como thriller psicológico porque Thilliez marea al lector hasta tal punto que no sabe cuál es la realidad de lo que ocurre y qué es lo que está en la cabeza de los personajes.

Es un libro muy intenso, muy en la línea de El síndrome E, y sin duda hace que le tenga cada vez más ganas a los libros del autor que me faltan por leer..

Solo me falta decir que el libro no pertenece a ninguna saga ni trilogía, ni, en principio, va a tener continucación, pero NO es conclusivo. Me refiero a que no es un final cerrado, porque la frase final deja al autor con muchas cuestiones. La trama está clara que sí ha concluido, y sobre eso no cabe la menor duda, pero... ¿ha acabado Paranoia?

Esto no lo hace menos interesante. Al contrario, forma parte de ese control mental, de ese poder del autor sobre la mente del lector, y desde luego a mí me ha hecho darle más puntos. Es absolutamente sublime, de principio a fin, y lo recomiendo al 100%.








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martes, 17 de marzo de 2015

Una noche. Enamorada (Una noche #3)

UNA NOCHE. ENAMORADA




El desenlace de la historia entre Livy y Miller.

Livy nunca antes había conocido el puro deseo. El imponente Miller la ha cautivado, la ha seducido y la adora de formas que nunca había experimentado; conoce sus pensamientos más íntimos y hace todo lo que ella le pide. Él hará cualquier cosa para mantenerla a salvo, aunque para ello tenga que poner en peligro su propia vida. 

Pero el oscuro pasado de Miller no es lo único que amenaza su futuro juntos… Cuando descubren la verdad sobre el legado de Livy, sale a la luz un inquietante y perturbador paralelismo entre pasado y presente que hace que el mundo de Livy, tal y como lo conoce, se tambalee. Pronto se verá atrapada entre una incontrolable pasión y una peligrosa obsesión que podría destruirlos a los dos…

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En este caso no os pongo datos técnicos de la novela porque son prácticamente iguales (por no decir iguales). Narrador en primera persona, mismo elenco (exceptuando a dos personajes que ahora os explico), y la única evaluación a destacar es la que hace Miller en cuanto a la relación y su comportamiento en general. Es mucho menos obsesivo y controlador, y puede pasar por alto algunos desórdenes, lo que es bastante más aceptable que en los anteriores, que me sacaba un poco de quicio.

Los personajes nuevos de los que os hablo son Charlie, el dueño de las "llaves que atan" a Miller, y la madre de Livy, Gracie Taylor, personaje clave en este libro por la relación que une a ambas. Si queréis saber más de ella, a leer :D



Aquí llega la parte peliaguda. La verdad es que tenía muchísimas ganas de saber el desenlace, y me ha gustado mucho, Jodi Ellen Malpas ha sabido llevarlo muy bien. Sin embargo, y a pesar de haberme durado unas horas nada más, siento que no lo he disfrutado tanto como los otros (quizá es porque estaba un poco saturada de romántica estos tiempos de atrás...).

Como es de imaginar, tanto el final como el desarrollo de las relaciones de todos los personajes es totalmente previsible...  es lo que tienen estos libros, lo que no quiere decir que sean malos (sí, estoy reconociendo que un libro previsible no es malo :P). De hecho, lo que más importa en el libro no es tanto el final sino como los acontecimientos intermedios en la trama: giros, y momentos que son muy inesperados. Te ves embebida en la historia gracias a  la manera que tiene la autora de guiarnos a través de las páginas. Me gusta, porque cuando estás encajando piezas, de repente aparece una más y claro... te descoloca, pero como vas enganchando una pieza tras otra, acabas el puzzle sin apenas darte y cuenta y diciendo "¡Vaya... qué trama más lograda!".

Como os digo, está claro que el final era previsible, pero es mucho más que romántica, erótica y "ahora quiero, ahora no quiero". En lo que más hay que centrarse es en seguir a los personajes y ver cómo evolucionan, sobre todo Miller.

Justo al final del libro, las últimas páginas son desde el punto de vista de Miller. ¡ERROR, JODI, ERROR! Esto, que muchos han tomado como algo bueno, es en realidad un acercamiento a 50 sombras de Grey que a mí me ha echado mucho para atrás, porque considero que los libros de Jodi (esta trilogía más bien, porque no he podido leer más de ella aún), tienen mucho más nivel tanto en la trama como en descripción, como en, básicamente, todo. Así que no me ha gustado porque lo relacioné inmediatamente, y en ese momento decayó un poco.

Otro punto negativo que le saco a la trilogía en general es la vulgaridad del lenguaje. Era perfectamente posible sustituir muchas expresiones por otras con un lenguaje totalmente normal y orientado a esta temática. No había necesidad de ser tan soez en las ocasiones de las que os hablo, sobre todo porque el resto del libro es completamente normal.

En definitiva, sí me ha gustado como desenlace, tiene las escenas de sexo justas para no saturar, y los personajes secundarios se vuelven menos secundarios.




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miércoles, 11 de febrero de 2015

Aceptación (Trilogía Southern Reach #3)

ACEPTACIÓN




Control, el director de la agencia estatal Southern Reach, se dirige al Área X. Está convencido de que si descubre cuál es el misterio que se esconde más allá de sus fronteras podrá evitar que su naturaleza amenazante se propague. Pero una vez allí todas sus convicciones se desmontan. En pleno invierno y sin ninguna certeza a la que aferrarse, deberá remontarse hasta los orígenes del Área X y aquellos que la han habitado para resolver el enigma. Aceptación es la última entrega de la trilogía Southern Reach, una serie que ha sido calificada de “inquietante” (The New York Times), “apasionante” (Los Angeles Times) y “adictiva” (BookPage).


Esta es la tercera y última parte de la Trilogía Southern Reach, escrita por Jeff VanderMeer. Las otras dos partes son Aniquilación y Autoridad (pinchando en los títulos, podréis ir a ver las reseñas, pero no os recomiendo leer esta ni la segunda si no vais a leer la saga, por los posibles spoilers que puedan habérseme colado).

Empiezo, como siempre, por el narrador. Los narradores, en este caso, ya que son más bien dos. Por un lado, apreciamos el cambio de narrador en el personaje de la bióloga; ahora sus capítulos se narran en tercera persona, en vez de en primera, lo que la relega al mismo plano que el resto de los personajes. Y en el caso de la psicóloga (ellas son los personajes más importantes), hay un narrador muy curioso y que no se suele dar: llama la atención del lector constantemente, haciéndole parte de la novela, no como mero espectador, sino como personaje propio.

En esta última parte, otros personajes entran en el juego y tienen más protagonismo. Además de la psicóloga y la bióloga, a quienes conocemos desde el principio, tenemos también a Control, que adquiere más protagonismo que en el segundo libro. Sin embargo, la bióloga, a mi parecer, sigue siendo el "centro gravitatorio" de toda la historia: es la pieza clave.

Como ambientación, seguimos teniendo el escenario en el misterioso Área X, que poco a poco irá revelando sus secretos (muy, muy, muuuy poco a poco).

Y por último, en cuanto a técnica, parece que Jeff VanderMeer deja su método de divagar y se centra en ir dándonos respuestas, algo que eché mucho de menos en Autoridad. El libro es mucho más narrativo, más explicativo, más certero con sus descripciones, y deja atrás todos los misterios para, por fin, darnos respuestas a todas las preguntas que surgieron con Aniquilación y Autoridad. Parece que se estaba guardando la baza justo para el final, lo cual mejora bastante mi visión de esta trilogía (si recordáis, la segunda parte me decepcionó un poco).

En fin, que ya tenemos respuestas, es un cierre de saga bastante coherente. Me gusta que haya cerrado los puntos, pero no puedo dejar de lado el hecho de que su forma de escribir no ha sido santo de mi devoción. No obstante, he de decir que esta tercera parte ha sido mucho mejor que la segunda, sin duda alguna :)