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viernes, 21 de octubre de 2016

Un monstruo viene a verme | Patrick Ness

 



Título: Un monstruo viene a verme
Autor: Patrick Ness
Autoconclusivo
Páginas: 214
Editorial:  Nube de tinta








SINOPSIS (de la editorial)

Siete minutos después de la medianoche, Conor despierta y se encuentra un monstruo en la ventana. Pero no es el monstruo que él esperaba, el de la pesadilla que tiene casi todas las noches desde que su madre empezó el arduo e incansable tratamiento. No, este monstruo es algo diferente, antiguo... Y quiere lo más peligroso de todo: la verdad.

Maliciosa, divertida y conmovedora, Un monstruo viene a verme nos habla de nuestra dificultad para aceptar la pérdida y de los lazos frágiles pero extraordinariamente poderosos que nos unen a la vida.
RESEÑA

Hace una semana que acabé el libro, y que vi la película, y todavía no sé cómo enfrentarme a su reseña, pero creo que es mejor así, con las emociones todavía dentro de mí, como mejor voy a explicaros lo que sentí leyendo este libro.

Lo primero: ¿por qué, Nieves? ¿Por qué eres tan sumamente masoca de leer historias de este tipo que te van a dejar tocada por mucho, mucho tiempo? Esta es la pregunta que me hice cuando leí Bajo la misma estrella, y es la misma pregunta que ronda mi cabeza desde que terminé Un monstruo viene a verme. Son libros que, sencillamente, me trastocan los sentimientos, me tocan muy de cerca, y luego no sé qué sentir, porque no sé separar la ficción de mi realidad, sobre todo cuando las metáforas están tan bien hechas.

Y es que es eso. Este libro es una metáfora en todo su esplendor. No sé cuál sería la idea que tendría la autora que pensó en este libro. Porque Patrick Ness no es el autor, es quien dio forma a una serie de notas que una autora, Siobhan Dowd, no pudo concluir. Como decía, no sé cuál sería la idea original, pero a mí la visión de Ness me ha llegado al alma.

La novela está contada en tercera persona, pero eso no evita que lleguemos a conectar con Connor, el chico protagonista de esta historia (ojo,  dicen que es un niño, pero con 13 años yo ya los considero creciditos). Es un narrador omnisciente que nos cuenta lo justito y necesario a través de los ojos de Connor, para que nos vayamos haciendo a la idea de lo que está ocurriendo en su vida. Si vais sin saber absolutamente nada de la
historia, hasta las 10-15 páginas no sabréis de qué va el meollo, pero lo bonito es ir enterándote tú mismo. Lo bonito, por poner una palabra, claro.

La forma en que Patrick Ness ha hilado toda la metáfora, las historias que le cuenta el monstruo a Connor, no saber si es algo real o imaginario hasta el final, no saber qué propósitos tiene hasta que vamos enlazando todas las pistas... todo esto me hace querer leer más cosas del autor para saber si de verdad tiene este talento o ha sido más bien un golpe de suerte, porque en serio, me ha parecido magistral todo el libro.

Es una novela que despierta muchas emociones: desconcierto, empatía, rabia, desazón, descontrol... muchísimas, sobre todo si te toca cercano. No quiero desvelar mucho porque, de verdad, haríais bien en leerlo sin saber de qué va.

Me va a quedar una reseña la tira de larga, pero no me puedo ir sin explicaros por qué me he sentido como me he sentido.

ZONA PLAGADA DE SPOILERS. SPOILERS. SPOILERS. ALERTA SPOILERS.

Como os decía antes, el libro entero es una metáfora. El monstruo al que Connor ve es una liberación de su sufrimiento, una proyección de lo que siente y quiere hacer. Él piensa que el monstruo, que es un tejo (un árbol, vaya) tiene que ayudar a su madre, pero a medida que le cuenta las historias, vemos que a quien realmente va a ayudar es a Connor, a superar la pérdida que va a sufrir. Por sí, Connor no es tonto, sabe que su madre va a morir, que no hay tratamiento que lo evite.

Lo que más me ha dolido del libro es cuando Connor se reconoce a sí mismo que su madre se le escapa de sus manos (tal como lo ve en su pesadilla), y que nada puede hacer para evitarlo. No es que no quiera o que no sepa cómo conseguirlo: sencillamente sabe que no puede, y el momento en el que lo reconoce a mí me duele como estacas en el corazón. 

El ir dándome cuenta de cómo el monstruo tomaba la forma de las emociones de Connor, de lo que él necesita en los momentos en que lo necesita... puf, es que ha sido un mazazo tras otro este libro. Está hecho para sufrir con él, pero también tiene el mensaje y la reflexión de que no es culpa tuya. Nada que no puedas solucionar es culpa tuya, porque si no tiene solución... ¿cómo va a podre siquiera recaer como una carga? Y no podemos evitarlo: nos culpamos de cosas que no controlamos.

En fin, que es un libro que me ha llegado muy adentro, que ha tocado teclas que casi ningún libro ha tocado jamás, y que no me esperaba para nada mi reacción con él.

FIN DE SPOOOOOOOOOOILERS

Si tenéis pensado ver la película, que imagino que sí, sabed que a mí no me ha gustado para nada como adaptación, pero las razones a esto las diré más adelante :)







jueves, 6 de octubre de 2016

La chica del abrigo azul | Monica Hesse

http://www.megustaleer.com/libro/la-chica-del-abrigo-azul/ES0144130



Título: La chica del abrigo azul
Autora: Mónica Hesse
Editorial: Penguin Random House
Sello: Nube de tinta
Páginas: 352
Autoconclusivo









SINOPSIS

Amsterdam, 1943. La joven Hanneke se dedica a comprar y vender todo lo que encuentra en el mercado negro, a escondidas de sus padres. Es su manera de rebelarse ante la ocupación alemana y sobrellevar la pérdida de su novio en el frente. Pero su vida da un giro cuando una de sus clientas le hace un encargo inusitado: que localice a una chica judía que mantenía oculta y que ha desaparecido sin dejar rastro.

Tiene que dar con ella antes de que la encuentren los nazis.

RESEÑA

Me fijé en este libro porque la temática de la Segunda Guerra Mundial siempre me llama, y me pareció curioso que un sello como Nube de tinta, que se suele centrar en lo juvenil, sacara un libro de esta temática, así que me lancé de lleno a la piscina y menos mal que me dejo guiar por mi intuición muchas veces, porque me ha dejado muy impactada el libro.

Este libro me ha gustado por muchas cosas, pero la principal es que, aunque la subtrama es la Segunda Guerra Mundial, no es la típica historia de héroes y villanos, ni de buenos o malos. Es la historia de Hanneke, una joven que no se quiere involucrar en nada que no sea llevarle comida y dinero a su familia. No es partidaria de los nazis, de hecho como es primera persona, queda bastante claro lo que piensa de ellos, pero no hace nada que levante sospechas sobre ella. Nada de la Resistencia, ni de expresar sus sentimientos fuera de su casa (y si me apuras, dentro tampoco).

Aunque tiene como trasfondo este terrible hecho histórico, la novela se asemeja más a un thriller, ya que está lleno de acción, de giros, de sorpresas y de investigación. A Hanneke se le confía la búsqueda de una niña judía que ha escapado de un refugio seguro y la señora que la cuidaba no sabe por qué. El primer impulso de Hanneke es salir pitando, ya que no quiere verse involucrada en nada que pueda perjudicarle a ella o a su familia. A algunos lectores esto les puede parecer egoísta; y lo es. Pero es que esa época de la historia no solo era nazis malos, judíos buenos, y todo el mundo volcado en ayudar a la gente a la que perseguían los nazis.

"Cuando algo termina de una manera inesperada, que no habíamos ni imaginado, ¿llega de verdad a su fin? ¿Deberíamos seguir buscando repuestas mejores, que no nos desvelen por la noche? ¿O bien es el momento de la aceptación?"


Este libro me ha gustado mucho porque es como la cruda realidad: hubo traiciones, la gente fue egoísta, mala y se ponían a ellos delante de nadie más. No os creáis que todos fueron como Schlinder o como la señora que ayudaba a Mirjam en este libro. Y me ha gustado porque es una novela juvenil que expone los hechos como fueron (novelizado y dramatizado, sí, pero tal cual fueron). No se limita solo a valores de este episodio fue malísimo y no hay que repetirlo; también deja claro que, aunque la humanidad se une en las desgracias, también aflora el lado egoísta de la gente.

"Nos vimos envueltos en hechos que nos superaban. No lo sabíamos. No lo pensamos. No tuvimos la culpa."


No quiero contar mucho más de la trama, porque es mejor ir descubriéndolo, conocer de la mano de Hanneke todo lo que ella vive, y todo lo que podía pasar cuando no estabas a salvo. Y también, de paso, desvelar el misterio que rodea a la desaparición de Mirjam, porque... ¿qué la hizo huir de un lugar seguro?

Lo que más he valorado de este libro es la importancia que se da a la amistad, y todo lo que ello conlleva. Todo. Porque la amistad en un hecho histórico como la Segunda Guerra Mundial tiene muchas más connotaciones que cuando estás a gusto y a salvo en tu barrio, con la gente de toda la vida.

Es un libro a la altura de El niño con el pijama de rayas. o La ladrona de libros. Lo suficiente intenso como para que cale bien el mensaje, pero no es macabro, para que los jóvenes puedan leer historias de este tipo adecuadas a su entendimiento y sensibilidad. Se capta perfectamente el mensaje sin escenas crudas, sino con una trama que tiene como trasfondo la guerra, pero que no entra de lleno en ella. Entendedme cuando digo que no hay escenas crudas: lógicamente hay escenas muy duras, muy crueles y que impactan muchísimo, pero no son explícitas, el hecho ya es suficientemente macabro como para remarcarlo.

Leedlo, hacedme caso.




miércoles, 11 de marzo de 2015

Will Grayson, Will Grayson

WILL GRAYSON, WILL GRAYSON



Will Grayson tiene dos reglas en la vida: callar y no implicarse en nada. Sin embargo, su mejor amigo, Tiny Cooper, está decidido a buscarle novia y a montar su musical autobiográfico: Tiny Dancer.
Muy cerca de él hay otro Will Grayson: un chico melancólico que no tiene nada bueno a lo que agarrarse. Lo único que hace que su vida merezca la pena es su relación online con Isaac, al que nunca ha visto en persona.

Una fría noche de invierno, los dos Will Grayson se cruzarán en una esquina cualquiera de Chicago. Por suerte para ambos, Tiny está decidido a empujarlos hacia la felicidad, el amor y, por supuesto, el musical más fabuloso jamás representado en un instituto.


Como ya es costumbre, nos volvemos a encontrar dos narradores en primera persona. Por un lado, Will Grayson, un adolescente en el útimo (o penúltimo, no recuerdo bien) año de instituto, que apenas tiene vida social y que tiene dos funciones en la vida: de casa al instituto y quedar con su amigo Tiny Cooper de vez en cuando. Por otro, Will Grayson, un adolescente deprimido, con una madre deprimida y una vida que deprime a quien la lee.

Will Grayson es un personaje muy estereotipado, y al que ya nos tiene acostumbrados John Green. Es un chaval que no llama la atención, muy normalito y con las intenciones que pueden tener los muchachos como él: acabar el instituto, si acaso las chicas (aunque se le ve muy reticente al principio en este tema) y luego... ya se verá. Tiny Cooper, por el contrario, es un chico que llama la atención por su gran tamaño, pero más por su gran personalidad. Es gay, sí. ¿Tiene algo que ver con la reseña? Pues no mucho, pero me ha gustado que por fin en la literatura adolescente ser gay no sea tabú.

Por otro lado, Will Grayson 2 (vamos a llamarlos así para no equivocarnos xD), es un poco DEMASIADO pesimista, no se valora en absoluto y acaban haciéndole mucho daño, lo que le hunde más aún, pero le permite conocer a Tiny Cooper. Son tal para cual, y solo deseas que ellos dos lo vean.

Como personajes secundarios tenemos a Jane, una chica un poco rara que le echa las redes a Will Grayson 1, y que nos sorprende con su personalidad. Y la madre de Will Grayson 2 a mí me ha enamorado... me ha hecho darme cuenta de lo que tienen que sufrir las madres con los hijos cuando nos ponemos difíciles.

Si ya habéis leído más libros de John Green, sabréis que la ambientación no es lo más importante, apenas hay descripciones, porque lo que a él le interesa (o esa es la conclusión a la que he llegado) es remarcar las relaciones entre los personajes y que recojamos el trasfondo de la novela. Por lo tanto, no os destaco la ambientación porque no es relevante.

La técnica narrativa me ha resultado extraña. Normalmente cuando dos autores hacen un libro conjuntamente, es difícil notar qué parte escribe cada uno, a menos que estés absolutamente familiarizado con su obra. En este caso es muy, muy fácil descubrir quién escribe qué, porque los fragmentos de David Levithan son completamente anormales en el ámbito de la novela. No hay mayúsculas, tildes... nada que se corresponda con una escritura corriente en una novela. Es muy extraño... no sé. Tampoco he leído nada más de Levithan para saber si escribe así todas sus novelas (que si es así, creo que no las leeré jajaja). En fin, un poco raro, pero el contenido me gusta.


Como siempre me pasa con los libros de John Green, el personaje que más me gusta es el secundario (por así decirlo) Tiny Cooper. Me he reído con él, he sufrido lo que le pasa, y en definitiva, es el personaje que más enseña y transmite. Aunque el libro esté narrado por los dos Will Grayson, a mí el verdadero protagonista me ha parecido Tiny Cooper, él saca todo lo que sus amigos llevan interiorizado y les da miedo sacar, él es quien les empuja a la felicidad.

La amistad es más importante que el amor, y así se refleja siempre en las novelas de este escritor. Siempre deja claro que la amistad va primero y que, aunque haya amor, éste no prima sobre la amistad.

Como os decía antes, todos los libros que me he leído de Green tienen una reflexión muy profunda, es mucho más que "literatura juvenil", mucho más que reírse y emocionarse y acompañar a unos personajes inolvidables (aunque, en ocasiones, estereotipados). En Will Grayson, Will Grayson, la reflexión que se recoge, o al menos la que he recogido yo, es, por un lado "Deja tus miedos aparte y lucha por lo que deseas y sabes que te va a hacer feliz" y, por otro, "El amor trastoca todos tus planes, todos tus lemas, y todas tus reglas. Si aparece ESA persona, todo en lo que creías y todo por lo que te habías estado rigiendo, quedará atrás".



Paperblog

viernes, 3 de octubre de 2014

Ciudades de papel

CIUDADES DE PAPEL


Sinopsis

En su último año de instituto, Quentin no ha aprobado ni en popularidad ni en asuntos del corazón... Pero todo cambia cuando su vecina, la legendaria, inalcanzable y enigmática Margo Roth Spiegelman, se presenta en mitad de la noche para proponerle que le acompañe en un plan de venganza inaudito. Después de una intensa noche que reaviva el vínculo de una infancia compartida y parece sellar un nuevo destino para ambos, Margo desaparece dejando tras de sí un extraño cerco de pistas.

La novela, impresiones

Una vez más, y ya es la tercera, John Green vuelve a dejarme con muy buen sabor de boca. Tenía miedo de este libro porque había leído que es el más “decepcionante” de este autor. Bueno, a mi modo de ver no ha sido así, y no sé si será porque lo he idealizado o porque es bueno de verdad, el caso es que  Ciudades de papel me ha parecido otra novela muy buena, y llena de sentimientos que Green sabe transmitir de manera especial.

"La ciudad era papel, pero los recuerdos no. Todo lo que había hecho allí, todo el amor, la pena, la compasión, la violencia y el rencor seguían manando desde mi interior. Aquellas paredes de hormigón encaladas. Mis paredes blancas. Las paredes blancas de Margo. Durante mucho tiempo habíamos estado cautivos entre ellas, atrapados en su estómago, como Jonah."
Aunque también está llena de situaciones irónicas y graciosas, otra cosa que tiene en común con las otras dos novelas que me he  leído.

"Quería detener la meada, pero no podía, claro. Mear es como un buen libro: cuando empiezas, es muy muy difícil parar." 

En este caso volvemos a tener un chico como narrador en primera persona: Quentin. Es un chico normal, del montón, en su último año de instituto que nos narra cómo cambia su percepción de las cosas (y sobre todo de Margo) después de pasar una noche trepidante con su vecina (trepidante en sentido aventurero, malpensados :P). El problema que siempre le veo a este tipo de narrador es que casi siempre se centra sobre todo en el personaje que está narrando, y deja como en un segundo plano a los demás, sin llegar a conocerlos del todo. Nos hacemos un esbozo de ellos, por todo lo que Quentin nos cuenta, pero no conocemos realmente cuál es su carácter o su día a día.

Además de Quentin, la otra protagonista indiscutible es Margo, la vecina de él. De niños eran inseparables, y a medida que crecieron se fueron alejando, a pesar de seguir siendo vecinos e ir al mismo instituto. Margo se hace popular, Quentin se queda en el grupo de los “del montón”. Por otro lado, tenemos a Ben y a Radar, los mejores amigos de Quentin y quienes lo acompañan en el viaje que emprende para encontrar a Margo. Ben es el gracioso, el que lima asperezas y el que quita hierro al asunto de la desaparición de Margo. Radar es, sin embargo, el que más se implica en descubrir dónde ha ido, el que más ayuda a Quentin sin cuestionarse por qué lo hace.

Como personajes secundarios tenemos a los padres de Quentin y a Lacey y Ángela, novias de Ben y Radar respectivamente. En Lacey vemos un cambio, una evolución, o quizá Quentin tenía una idea equivocada desde el principio y por eso da la sensación de cambio en su personalidad y en su carácter. Al principio de la novela nos formamos una idea de que ella es superficial y antipática, pero la primera vez que habla con Quentin es  para interesarse por su amiga, para ver si hay novedades…  y partir de ahí ayuda en su búsqueda, se fija en Ben más allá de su físico… Como si fuera otra persona distinta.

La ambientación no es tan importante en sí, pero realmente es lo que da ritmo y frenetismo a la novela.  Es un viaje por distintos lugares de Estados Unidos, desde Orlando a Nueva York (realmente no sé mucho de la geografía estadounidense, pero tiene pinta de que están bastante lejos); sin embargo podría haber sido un viaje por España y habría sido igual de ágil. Ese ir y venir, echarse a la carretera para buscar a su amor… esa es la verdadera esencia de la novela; y también la esencia de Green. Un viaje que te pone en tensión constante, que te hace preguntarte todo el tiempo “¿Lo conseguirá?”.

Hay una novedad en este libro, y es que está dividido en tres partes. En las anteriores novelas que he leído de Green eran capítulos, de menor o mayor extensión, pero era un solo bloque. En Ciudades de papel nos encontramos tres, que corresponden con el planteamiento, nudo y desenlace de la historia. Y, por supuesto, la novela tiene su punto álgido en la última parte.

Me ha gustado encontrar el estilo del autor, y he visto varias curiosidades en este libro. Para empezar, me he dado cuenta que en cada libro, su protagonista (o más bien debería decir su narrador) tiene una pequeña manía. En este caso, Quentin enumera en muchas ocasiones sus argumentos para hacer algo.

"Se necesita un rato para que cada uno explique a sus padres que 1) ninguno vamos a ir a la graduación, que 2) nos vamos en coche a ___ (lo pongo así porque podría ser un spoiler), a 3) una ciudad que técnicamente puede no existir, con la esperanza de 4) localizar a la persona que ha colgado un comentario en el Omnictionary, que, por lo que Indica el uso Aleatorio de las mayúsculas, es 5) Margo Roth Spiegelman."


También me he dado cuenta que el elenco de personajes suele seguir un patrón, al menos entre Ciudades de papel y El teorema de Katherine existe esta similitud: protagonista chico con un problema (la ruptura de Colin en El teorema de Katherine, y la búsqueda que hace Quentin de Margo en Ciudades de papel), amigo graciosillo pero que no puede faltar (Hassan en El teorema y Ben en Ciudades) y un viaje trepidante por varios estados hasta llegar a su ¿destino?

Vuelve a ser una novela cargada de sentimientos, y además mucha gente se puede sentir identificada con Quentin… ¿Amor imposible? ¿Harías todo lo que fuera por esa persona? Muchas de las conclusiones a las que llega Quentin, he llegado yo misma en alguna ocasión. A la carga amorosa, que no es lo único en la novela, se suma esa sensación de estar en el último año de instituto, en el filo del acantilado, en el no saber qué hacer con tu vida cuando acabe esa etapa…


Y aún con toda la importancia que se le da al amor que Quentin siente por Margo, para mí queda mucho mejor reflejada la amistad. Se ven mucho mejor los valores y los sacrificios, por llamarlos de alguna manera, que se hacen por un amigo, más que por un amor. Y sobre todo me he fijado en esto gracias al personaje de Radar.

"Era lo que más me gustaba de mis amigos, que nos bastaba con sentarnos a contar historias."
En definitiva, que si también habéis leído que este es el libro más flojo de Green, ya os digo yo que no. Es un libro quizá más profundo en cuanto a reflexiones, y por eso a la gente acostumbrada al "sufrimiento" en los libros de John Green les ha podido parecer más lento. No es mi impresión, por tanto es recomiendo que lo leáis. Yo me declaro fan de John Green, y me da igual que me miren mal o me digan que "me he unido al fenómeno". Si es bueno, es bueno.

¡¡A leer!!


jueves, 7 de agosto de 2014

El teorema de Katherine

EL TEOREMA DE KATHERINE – JOHN GREEN


Autor: John Green
Título: El teorema de Katherine
Título original: An Abundance of Katherines
Editorial: Nube de tinta
Páginas: 320
Precio: 14,50€


Autor

John Green nació en Indianapolis en 1977, y se graduó en Lengua y Literatura Inglesa y Teología en el Kenyon College. Tras empezar carrera en el mundo editorial como crítico y editor, ha sido galardonado con el premio de honor Printz y el Premio Edgar por sus diversas novelas para público juvenil. Su última novela, Bajo la misma estrella, ha sido recibida por la prensa con un aluvión de críticas entusiastas y permanece en lo más alto de las listas de ventas de todo el mundo desde su publicación.





Sinopsis

Según Colin Singleton existen dos tipos de persona: los que dejan y los que son dejados. Él, sin duda, pertenece al segundo. Su última ex, Katherine XIX, no es una reina, sino la Katherine número diecinueve, que le ha roto el corazón. Para escapar de su mal de amores, y con el propósito de hallar un teorema que explique la maldición de las Katherine, Colin emprende junto a su amigo Hassan una aventura que le llevará a Gutshot, un pueblecito de Tennessee, y a la sospecha de que en la vida la inteligencia no siempre es la mejor compañera de viaje.

John Green, el autor de Bajo la misma estrella, nos regala una historia tocada por la emoción de un road trip, en una trama que combina de forma magistral golpes de humor, brillantes reflexiones sobre el amor y diálogos cargados de vida.

«Divertidísima, provocadoramente compleja y cien por cien entretenida.»
Kirkus

«Una historia afilada e inteligente donde la carcajada oscila entre lo deliciosamente inmaduro y lo sutilmente intelectual.»

La novela, impresiones

Antes de comenzar, quiero deciros que he leído Bajo la misma estrella, de este mismo autor, pero me he visto incapaz de hacer la reseña. Es un libro demasiado duro para mí.

Dicho esto, empecé El teorema de Katherine con la idea en mente de que sería tan traumático como el anterior, y mi sorpresa ha sido enorme al encontrarme con un libro divertido, que para nada tiene similitudes (salvando las estilísticas al ser el mismo autor) con Bajo la misma estrella.

En esta novela nos encontramos a dos personajes principales, o podría decir que incluso tres: Colin, Hassan y Lindsey, aunque esta última aparece después. Colin es un chico prodigio (de estos que te recuerdan a Sheldon en cuanto ves su comportamiento), Hassan es el amigo que habla sin tapujos, y Lindsey es la chica nueva que conocen y que enseguida cae bien a todo el mundo.

Tras ser dejado por su novia Katherine, Colin se queda un poco destrozado (en realidad, es la única parte más o menos triste del libro), pero enseguida llega su amigo Hassan y le propone hacer un viaje por carretera para olvidarse de sus penas. Ambos amigos acaban en Gudshot, donde conocen a Lindsey. La madre de Lindsey les ofrece un trabajo y se quedan allí unas semanas, período en el que vamos profundizando poco a poco en cada uno de los personajes, pero sobre todo profundizamos en Colin.

A lo largo de la novela hay pequeños fragmentos del pasado de Colin (que a mí me han parecido muy entrañables) gracias a los cuales conocemos mejor a este personaje, y lo que le ha llevado a ser como es. Colin tiene una particularidad, y es que solo se enamora de las chicas que se llaman Katherine (además, escrito tal cual). Estos fragmentos se centran en algún momento concreto que pasó con una de esas Katherines, en total fueron 19, así que tiene bastante que contar.

Es un libro que habla sobre todo de amistad, te desternillas con los diálogos entre los dos amigos, pero no solo eso, sino que abundan los momentos divertidos:

“Lindsey tosió, murmuró «Gilipolleces» y volvió a toser.
Hollis abrió los ojos como platos.
-¡Lindsey Lee Wells, pon una moneda en el bote de tacos ahora mismo!
-Mierda – dijo Lindsey-. Una polla. Puta mierda.-Se acercó a la repisa de la chimenea y dejó un billete de un dólar en un bote de vidrio-. No hay cambio, Hollis.”

Me ha gustado mucho la personalidad de Hassan, con su sinceridad retorcida y sus comentarios jocosos, además de un poco exagerados:

“-[…] Tengo más hambre que un niño el tercer día de un campamento para gordos.”

También me ha parecido un hecho a destacar la importancia que se le da a los libros. Colin es un personaje que lee muchísimo, y continuamente se están haciendo referencias a todo lo que lee; Lindsey, se queda muy impresionada con la velocidad a la que lo hace. Frases como “Le gustaban todos los libros, porque le gustaba el mero acto de leer, la magia de convertir los garabatos de una página en palabras dentro de su cabeza” o “Los libros son el no va más de los dejados [esto lo entenderéis si habéis leído el libro o cuando lo leáis]. Los dejas y te esperan toda la vida; les prestas atención y siempre te corresponden” han hecho que me sintiera completamente identificada con él en esos momentos.

Por otro lado, sí que es verdad que hay un componente amoroso bastante fuerte en el libro, aunque bien es cierto que queda relegado a un segundo plano, pues la principal protagonista es sin duda la amistad. Me ha llamado la atención que una personalidad como la de Colin pudiera sentir realmente lo que es el amor; me explico: algunos rasgos de Colin hacen pensar que puede tener cierto grado de Asperger, y no te imaginas que una persona con ese síndrome pueda sentir el amor como una persona que no lo padece. Sin embargo, en algunas reflexiones que hace tras uno de esos fragmentos en los que nos habla de “sus” Katherines, se ve que realmente siente ese amor, y que lo vive de un modo igual al de personas como tú o como yo.

“«Puedes querer mucho a alguien – pensó -. Pero nunca puedes querer a alguien tanto como puedes echarlo de menos.»”
Y por último, destaco que la reflexión final de Colin a todo su recorrido amoroso es un final perfecto. Es una gran conclusión, y además es una moraleja muy bien fundamentada (yo me la he creído).

“Y la moraleja de la historia es que no recuerdas lo que pasó. Lo que recuerdas se convierte en lo que pasó. Y la segunda moraleja de la historia, si es que las historias pueden tener dos moralejas, es que los dejadores no son intrínsecamente peores que los dejados… La ruptura no es algo que te hacen, sino algo que te sucede.”
Como dato meramente informativo, no he podido evitar hacer relación entre la situación de Colin a lo largo de toda la novela y su apellido: Singleton. (Single=soltero). Curioso, ¿verdad? Y también me ha gustado mucho que por una vez los genios se centren en la lengua y no en las matemáticas. A Colin le fascina hacer anagramas, y ya por eso a mí me ha enamorado.

Lo dicho, nada que ver con la dramática Bajo la misma estrella (que es otra gran novela que volveré a leer pronto), y que seguramente te haga pasar ratos muy divertidos. Incluso si eres de risa fácil, alguna carcajada que otra te echarás, sobre todo con las notas a pie de página. Esas sí que no tienen desperdicio.